El cántabro Brian Uriarte afrontará hoy la carrera de Moto3 del Gran Premio de Gran Bretaña desde la séptima posición de la parrilla en Silverstone, después de firmar un mejor registro de 2:09.851. La pole quedó en manos del británico Scott Ogden, que marcó 2:09.126, en una sesión en la que las diferencias fueron mínimas en la zona alta de la tabla y en la que el margen entre aspirantes volvió a ser estrechísimo.
La referencia española en la clasificación fue más irregular. Máximo Quiles, líder del Mundial, no encontró una vuelta limpia para pelear por las primeras líneas y saldrá undécimo tras detener el cronómetro en 2:10.333. Su posición resume una de las constantes de la categoría: en Moto3, una mala vuelta basta para caer varias plazas, pero el impacto real suele depender más del ritmo en grupo que del orden exacto de salida.

Uriarte llega a Silverstone instalado en la segunda plaza de la general, con 127 puntos, por detrás de los 231 de Quiles. La igualdad interna del podio provisional añade lectura estratégica a la carrera inglesa: también Álvaro Carpe, compañero de equipo del cántabro, partirá desde la quinta posición con 126 puntos en la clasificación del campeonato. Ese reparto de fuerzas deja abierta tanto la pelea por el triunfo del domingo como la del propio Mundial, en una categoría donde un resultado aislado puede alterar el equilibrio sin resolverlo.
Una parrilla que castiga el menor error
La sesión de Moto3 volvió a mostrar por qué Silverstone suele comprimir todavía más la categoría pequeña. Los tiempos de cabeza se movieron en torno al 2:09 y el grupo delantero quedó separado por márgenes muy reducidos, un escenario que resta valor absoluto a la pole y potencia la importancia de la salida, el rebufo y la gestión del tráfico. En ese contexto, la séptima plaza de Uriarte es competitiva, pero no definitiva; también lo es la undécima de Quiles, que conserva opciones si encuentra ritmo desde las primeras vueltas.
Más arriba en la jornada, MotoGP dejó un dominio claro de Aprilia, que confirmó en Silverstone las buenas sensaciones que ya había apuntado en la clasificación y en el sprint. La marca de Noale copó las tres primeras posiciones de la parrilla y repitió el triplete en la carrera corta, con Jorge Martín como gran nombre del sábado. El piloto madrileño lideró cada vuelta, sumó la vuelta rápida y reforzó una narrativa deportiva que llevaba días en discusión, después de que él mismo admitiera el jueves que aún no se sentía completamente cómodo con la moto.
Los resultados, sin embargo, apuntan en sentido contrario al de esas dudas iniciales. Martín logró una pole de récord por la mañana y por la tarde añadió una victoria incontestable en el sprint, la número 19 de su carrera en esta modalidad, con la que iguala a Marc Márquez en lo alto de esa estadística. El catalán cerró noveno a 27 milésimas de la posición superior dentro de una carrera en la que la ventaja de Aprilia fue evidente y en la que el sábado dejó una lectura doble: fortaleza técnica del fabricante y recuperación competitiva de uno de los pilotos más eficaces a una sola vuelta y en formato corto.
