Jorge Valdano ha puesto en duda el sentido del regreso de José Mourinho al banquillo del Real Madrid, aunque ha evitado convertir su valoración en una oposición frontal al entrenador portugués. En una entrevista concedida este lunes al diario A Bola, el exjugador, técnico y dirigente madridista reconoció que el contexto actual es muy distinto al de la primera etapa de Mourinho en el club y dejó la decisión final en manos de la entidad: “No sé qué sentido tiene para José Mourinho volver a estar al frente de esta responsabilidad; solo el club lo sabe”.
La declaración llega después de dos años sin títulos en la Casa Blanca y tras la salida de Xabi Alonso, una circunstancia que ha obligado al Real Madrid a replantear el perfil de su entrenador. Según Valdano, el club presidido por Florentino Pérez habría optado por un técnico de características diferentes, pero las alternativas disponibles para asumir el cargo se han reducido. Esa combinación de necesidad, urgencia y falta de opciones parece explicar, al menos en parte, el regreso de Mourinho al Santiago Bernabéu.
Una relación marcada por el choque de responsabilidades
Valdano y Mourinho compartieron protagonismo en el Real Madrid durante la primera etapa del portugués, iniciada en 2010. En aquel momento, Mourinho llegó al banquillo después de una trayectoria que incluía la conquista de la Liga de Campeones con el Inter de Milán, mientras Valdano ejercía como director general y responsable deportivo de la entidad. La convivencia entre ambos cargos, con áreas de influencia estrechamente relacionadas, acabó deteriorándose.
El argentino abandonó su puesto antes de que Mourinho concluyera su ciclo en el banquillo. El técnico continuó al frente del equipo durante dos temporadas más, hasta su salida en 2013. Aquel episodio convirtió la relación entre ambos en uno de los asuntos más comentados de la etapa, aunque Valdano ha insistido ahora en que no mantiene un conflicto personal con el entrenador portugués.

“El fútbol ya no es el mismo”
Preguntado por la posibilidad de que Mourinho pueda conquistar la Liga de Campeones con el Real Madrid, Valdano apeló a la transformación experimentada por el club y por el propio entrenador desde aquel primer periodo. “Han pasado casi quince años: el fútbol ya no es el mismo, la sociedad no es la misma, Florentino ya no es el mismo, y Mourinho sin duda tampoco lo será. Por lo tanto, veremos qué sucede”, señaló.
La respuesta evita tanto el respaldo incondicional como el pronóstico negativo. Valdano considera que no resulta suficiente comparar al Mourinho de 2010 con el que regresaría ahora, porque también han cambiado las exigencias del fútbol de elite, la estructura institucional del Real Madrid y el papel de su presidente. La experiencia previa, por tanto, puede ser un activo, pero no garantiza que las fórmulas utilizadas hace quince años produzcan el mismo resultado en el escenario actual.
La referencia a Florentino Pérez también tiene relevancia. El presidente fue quien apostó por Mourinho en 2010 y sería de nuevo quien avalara su retorno, en un momento en el que el club necesita recuperar estabilidad competitiva después de una etapa sin trofeos. Para Valdano, ese cambio de contexto impide interpretar el fichaje como una simple repetición de una decisión anterior: las prioridades del club y las condiciones de trabajo ya no son necesariamente las mismas.
Una elección condicionada por el mercado
Al valorar qué entrenador necesitaba el Real Madrid tras la marcha de Xabi Alonso, Valdano no defendió un nombre concreto. “Florentino optó por otro tipo de entrenador. Lo cierto es que no hay muchos disponibles para el Real Madrid. Las opciones se están agotando”, explicó. Su análisis introduce un elemento práctico en el debate: la elección de Mourinho podría responder menos a un plan inicialmente diseñado y más a la necesidad de encontrar una figura de peso en un mercado limitado.
Eso no significa que el portugués carezca de argumentos para asumir el puesto. Mourinho conoce la presión del Real Madrid, ha dirigido vestuarios de máxima exigencia y posee una experiencia internacional que incluye dos títulos de la Liga de Campeones. Sin embargo, su regreso también plantea interrogantes relacionados con la adaptación a un entorno distinto, la gestión de un vestuario renovado y la capacidad de armonizar su estilo de liderazgo con la estructura actual del club.
La cuestión central, en ese sentido, no es únicamente si Mourinho conserva la capacidad para competir por los grandes títulos, sino si su perfil encaja con el proyecto que el Real Madrid pretende construir después de dos temporadas sin éxitos. La duda expresada por Valdano apunta precisamente a esa compatibilidad entre entrenador, momento institucional y expectativas deportivas. El rendimiento del equipo será el que determine si la decisión fue una solución circunstancial o el inicio de una nueva etapa con una dirección definida.
Valdano da por cerrado el pasado
Pese a la historia compartida y a las diferencias que marcaron su salida del club, Valdano aseguró que no afronta el regreso de Mourinho desde el resentimiento. “Soy la persona menos resentida del mundo, los conflictos no me duran mucho, paso página con mucha facilidad”, afirmó. Con esas palabras, el argentino separó su valoración profesional de cualquier disputa personal y evitó reabrir un enfrentamiento que pertenece a una etapa anterior.
Su mensaje combina distancia y reconocimiento de la incertidumbre. Valdano no cuestiona que el Real Madrid tenga autoridad para elegir a Mourinho, pero sí admite que no alcanza a ver con claridad la lógica deportiva de recuperar al técnico portugués en este momento. La respuesta del club, primero con el nombramiento y después con los resultados, deberá demostrar si el retorno responde a una estrategia meditada o a la escasez de alternativas disponibles.
