El Valencia Basket femenino inicia la Euroliga con una plantilla renovada que incluye a Helena Pueyo, Marta Suárez, Alexis Peterson y la reciente incorporación de Jenkins. Jugadoras como Raquel Carrera y Alicia Flórez regresarán ya iniciada la temporada tras su paso por la WNBA. Esta composición ofrece potencial para competir tanto en la Liga Endesa como en Europa, aunque exige una rápida adaptación para rendir desde el primer partido.

El sorteo ha colocado al equipo en el Grupo C junto a Fenerbahçe, vigente campeona, Rapid Bucarest y el ganador del último clasificatorio. El cuadro turco representa el principal obstáculo, tras imponerse con claridad el curso anterior. La experiencia de enfrentarse de nuevo a las otomanas obliga al Valencia a mejorar la cohesión defensiva y la rotación de jugadoras para evitar repeticiones de derrotas abultadas.
El éxito dependerá de cómo integre el entrenador las incorporaciones con las piezas clave que regresan. Un arranque sólido en la fase regular podría marcar la diferencia en un grupo donde cada partido exige máximo rendimiento desde el inicio.
