Golpe de aviso en Gijón
El Real Valladolid cerró su pretemporada con una victoria de peso en El Molinón, tras levantar un 2-0 en contra y destapar las fisuras defensivas del Sporting. El arranque local fue fulminante: Juan Otero castigó la blanda entrada del Pucela y el equipo gijonés llegó a rozar el tercer gol, que se estrelló en el larguero. Pero el partido cambió antes del descanso con el penalti transformado por Alejo, una acción que devolvió al Valladolid al encuentro cuando peor estaba.

La reacción visitante fue inmediata y dañina. En apenas tres minutos, Yeray, Tomeo y Latasa aprovecharon el desorden del Sporting, con dos remates desde fuera del área, para voltear el marcador y dejar una imagen preocupante del conjunto de Nicolás Larcamón. Más allá del resultado, el duelo deja una lectura nítida: el Valladolid llega al inicio liguero con pegada y capacidad de reacción, mientras el Sporting exhibe todavía una fragilidad atrás que no puede corregirse solo con el ambiente de Semana Grande.
