Tadej Pogacar cerró su quinto Tour de Francia, pero el desenlace en París le recordó los límites físicos incluso a los más dominantes. La organización introdujo la subida a Montmartre en la última etapa, y Mathieu van der Poel aprovechó ese terreno para romper el pelotón en la tercera pasada. Solo Pogacar pudo seguirle, y juntos mantuvieron la diferencia hasta los últimos 300 metros, donde el esloveno cedió por agotamiento.

Van der Poel llegó a la meta con tres cuartos de bicicleta de ventaja sobre Jasper Philipsen. El resultado no altera la clasificación general, pero muestra que la ambición de Pogacar por igualar o superar los once grandes triunfos de Merckx exige una gestión más precisa del esfuerzo en las etapas decisivas. A los 27 años ya acumula cinco Tours, cifra que ningún otro corredor alcanzó tan pronto, y la diferencia con los récords históricos sigue siendo considerable. La Vuelta a España aparece ahora como el siguiente paso lógico para acortar plazos antes de que la juventud deje de ser ventaja.
