La selección venezolana de baloncesto 3×3 femenino abrió su participación en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 con una victoria ajustada ante Trinidad y Tobago por 12-11. El encuentro, disputado el sábado en las instalaciones designadas para la modalidad, reflejó la intensidad característica de esta variante del deporte, donde cada posesión resulta decisiva y el margen de error se reduce al mínimo. Bárbara Pico lideró la ofensiva con siete puntos, mientras Eduglatriz Castro sumó cuatro y Nohelia Chile aportó el resto de las anotaciones. El equipo dirigido por José Gallardo centró su planteamiento en el interior de la zona, logrando un 52 por ciento de efectividad en tiros de campo.
El desarrollo del partido mantuvo una paridad notable durante los minutos iniciales. Ambas escuadras alternaron posesiones efectivas y errores que mantuvieron el marcador cercano. La fase decisiva se resolvió cuando faltaban 13 segundos para el final, momento en que Pico anotó la canasta que rompió el empate. Trinidad y Tobago dispuso entonces de la posesión definitiva, aunque falló tres intentos consecutivos antes de que el reloj marcara el cierre. Esta secuencia subrayó la importancia de la defensa en los instantes finales y la capacidad de Venezuela para sostener la concentración bajo presión.

Contexto de la modalidad 3×3 en los Juegos
El baloncesto 3×3 forma parte del programa oficial de los Juegos Centroamericanos y del Caribe desde ediciones recientes, impulsado por su formato dinámico y su adaptación a espacios reducidos. En Santo Domingo 2026 el torneo cuenta con la participación de selecciones nacionales que combinan jugadoras con experiencia en circuitos internacionales y otras que debutan en esta escala regional. Venezuela llega al certamen tras un proceso de preparación enfocado en la transición entre el baloncesto tradicional de cinco jugadores y la versión reducida, donde la rapidez de decisiones y la eficacia cerca del aro adquieren mayor peso.
El resultado inicial permite al equipo femenino ubicarse en una posición favorable dentro de su grupo. Sin embargo, el calendario inmediato contempla un enfrentamiento ante Cuba programado para el domingo a las 3:00 p.m. Cuba ha mostrado en torneos previos una estructura defensiva compacta y un ataque que explota transiciones rápidas, lo que obligará a Venezuela a ajustar detalles tácticos observados en el primer partido. El margen de un solo punto registrado contra Trinidad y Tobago indica que cualquier mejora en la conversión de tiros libres o en la recuperación de rebotes podría marcar diferencias en encuentros posteriores.
Desempeño individual y colectivo
Bárbara Pico asumió la responsabilidad de generar puntos en momentos clave, aprovechando su movilidad para crear espacios dentro de la pintura. Su contribución de siete unidades incluyó canastas de media distancia que desequilibraron la defensa rival. Eduglatriz Castro complementó esa labor con cuatro puntos y participaciones en el rebote ofensivo, mientras Nohelia Chile aportó solidez en la distribución del balón. El entrenador José Gallardo destacó tras el partido la necesidad de mantener la misma intensidad defensiva en los próximos compromisos, señalando que el 52 por ciento de efectividad en campo representa un punto de partida sólido pero susceptible de optimización.
Desde una perspectiva más amplia, el triunfo inicial forma parte de un esfuerzo sostenido por parte de la federación venezolana para consolidar la modalidad 3×3 a nivel nacional. La disciplina ha registrado crecimiento en torneos juveniles y circuitos locales, lo que facilita la identificación de talento para selecciones mayores. En el contexto de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, donde participan más de una veintena de países, cada victoria temprana influye en la confianza del grupo y en la preparación mental para fases eliminatorias.
Perspectivas para las siguientes jornadas
El encuentro del domingo contra Cuba representa el segundo paso en la fase de grupos. El historial entre ambas selecciones en competiciones regionales muestra encuentros equilibrados, con resultados que han dependido de detalles en la última posesión. Venezuela deberá prestar atención a la movilidad de las jugadoras cubanas en el perímetro y a su capacidad para forzar faltas. Al mismo tiempo, la experiencia adquirida en el primer partido servirá para afinar la comunicación en defensa y la rotación de posesiones.
El torneo en Santo Domingo 2026 continúa durante los próximos días con partidos que determinarán la clasificación a semifinales. Para Venezuela, el objetivo inmediato consiste en sumar al menos una victoria adicional que asegure el avance, aunque el margen estrecho del debut recuerda que cada encuentro exige precisión máxima. La delegación nacional mantiene su preparación diaria enfocada tanto en aspectos físicos como en el análisis de rivales, en línea con las exigencias de un formato donde la fatiga acumulada influye de manera directa en el rendimiento.
El baloncesto 3×3 en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 ofrece además una plataforma para evaluar el desarrollo de las selecciones participantes de cara a eventos continentales futuros. Venezuela, con el resultado positivo inicial, se sitúa en una trayectoria que dependerá de la consistencia en los partidos restantes y de la capacidad para adaptarse a las características específicas de cada oponente.
