Un día después de la derrota argentina ante España en la final del Mundial 2026, un video grabado en el vestuario del MetLife Stadium se volvió viral. Las imágenes captan a Lionel Messi pidiendo calma al plantel con un tono poco habitual: “Tranquilidad, estemos tranquilos muchachos, pensemos en jugar no más”. El mensaje, lejos de motivar, transmitió una energía apagada que contrastó con el resto del torneo.

Las expresiones de preocupación en los jugadores y el lenguaje corporal reforzaron la percepción de que algo alteró la preparación previa. Las declaraciones posteriores de Lionel Scaloni, quien mencionó situaciones ocurridas antes del partido sin dar detalles, alimentaron aún más las interpretaciones. Circuló la hipótesis de que rumores sobre la presencia de agentes del FBI en el estadio, vinculados a investigaciones contra Claudio Tapia, habrían afectado el clima interno del equipo.
Aunque ninguna fuente oficial confirmó estas versiones, el video evidencia cómo la falta de información clara permite que especulaciones dominen el debate público. La ausencia de explicaciones por parte de Messi o Scaloni mantiene viva la duda sobre el verdadero contexto de esa arenga y su posible impacto en el rendimiento final.
