El futuro de Vinicius entra en una fase decisiva. La ventana de traspasos cerrará en menos de un mes y el delantero brasileño todavía no ha firmado la propuesta de renovación presentada por el Real Madrid. Si no alcanza un acuerdo para continuar más allá del próximo verano, el club contempla declararlo transferible para evitar que se marche gratis.
La reunión esperada entre las partes se celebró este miércoles en Valdebebas, después del entrenamiento. José Ángel Sánchez representó al Real Madrid, acompañado por Juni Calafat, mientras que Federico Pena acudió en nombre del jugador. Vinicius salió de la ciudad deportiva a las 13:30 horas. Todos abandonaron las instalaciones con buenas sensaciones, pero sin anunciar un acuerdo: no hay ruptura, aunque tampoco una solución definitiva.

El salario, principal obstáculo
La oferta madridista asciende a 22 millones de euros netos por temporada, ocho menos que los 30 millones que percibe Kylian Mbappé, el futbolista mejor pagado de la plantilla. Vinicius pretende equiparar sus ingresos a los del francés, mientras el club mantiene una postura más cercana al límite de 25 millones que fijó en su día durante la negociación con Cristiano Ronaldo. La diferencia económica explica el bloqueo, pero también eleva el riesgo estratégico: a partir del mercado invernal, el brasileño podrá negociar un precontrato como agente libre con otro equipo.
José Mourinho, que mantiene una buena relación con el atacante, quiere iniciar la temporada con el asunto resuelto y ha defendido que Vinicius conserve la alegría y el estilo que le han convertido en una pieza central. Pedja Mijatovic también le ha aconsejado valorar el peso deportivo y personal del Madrid antes de priorizar una mejora salarial. El mensaje coincide con la posición del club: la continuidad sigue siendo posible, pero el tiempo para cerrar el acuerdo se reduce rápidamente.
