Jan Virgili inició la pretemporada con el Mallorca mientras su futuro seguía sin definirse. El extremo de 19 años llegó procedente del Barça Atlètic y despertó interés en el club azulgrana, que llegó a reunirse con sus agentes en junio. Sin embargo, la incorporación de Jesse Bisiwu por 8,5 millones de euros ha dejado prácticamente descartada su vuelta al Barça, que optó por el belga de 18 años para reforzar la delantera.

El Mallorca mantiene su confianza en Virgili tras un primer año profesional notable y ya le ha ofrecido una renovación. Con Luis García en el banquillo, el club balear inicia un nuevo proyecto que incluye cinco fichajes recientes. Varios equipos europeos siguen también al catalán, aunque el mercado permanece quieto hasta el final del Mundial. Virgili entrena consciente de que su destino aún no está decidido, pero la opción del Barça ha quedado cerrada.
Futuro incierto en el mercado
La diferencia de precio entre ambos jugadores revela la estrategia del Barça: priorizar talento más joven y con proyección inmediata en el primer equipo. Virgili, que costaría unos siete millones, pierde terreno frente a Bisiwu, quien se integrará al grupo durante la pretemporada en Inglaterra. Esta decisión obliga al Mallorca a acelerar su plan de retención, mientras otros clubes europeos observan de cerca sin intervenir todavía.
