El terremoto del miércoles derrumbó el edificio Los Monjes en Playa Grande, La Guaira, donde residía Wilner Rivas, capitán de la selección masculina de voleibol de Venezuela, junto a su esposa e hijo. Hasta el momento no hay señales de los tres y la estructura colapsó por completo, según confirmó el club español Guaguas.
Acciones de rescate inmediato
Jugadores de distintas categorías y el entrenador Rubén Wolochin se desplazaron al lugar el jueves para remover escombros con sus propias manos. El grupo regresó el viernes con el mismo objetivo. Un jugador participante señaló que la prioridad es localizar a Rivas y su familia, pero advirtió que se requiere maquinaria pesada y materiales que aún no llegan.

Respuesta institucional y contexto
La Federación Venezolana de Voleibol emitió un comunicado en el que confirma la búsqueda activa de varios atletas reportados como desaparecidos, sin mencionar nombres específicos. El club Guaguas, que fichó a Rivas hace poco, mantiene contacto con una cuñada del jugador y ha expresado preocupación por un posible desenlace adverso, aunque conserva la esperanza de recibir noticias favorables.
Limitaciones estructurales
La ausencia de equipo mecánico revela la escasez de recursos disponibles para operaciones de rescate en zonas afectadas. Esta carencia obliga a los deportistas a realizar tareas manuales prolongadas, lo que reduce la efectividad y aumenta el riesgo de fatiga en un contexto donde el tiempo es crítico. La situación también pone de relieve la dependencia de la solidaridad interna del deporte ante fallas en la respuesta oficial coordinada.
