El Wanapix Zaragoza ha completado una de las noticias más positivas de la temporada 2025-2026 para el deporte aragonés: sus equipos masculino y femenino han logrado el ascenso a la máxima categoría del fútbol sala español. El regreso sitúa de nuevo al club en la élite y convierte su doble promoción en una excepción dentro de un curso marcado por los retrocesos de varias de las principales entidades de la comunidad.

Una doble promoción en un año crítico
La dimensión del logro se entiende mejor por el contexto. El Zaragoza y el Huesca descendieron a la tercera categoría del fútbol español, mientras que el Bada Huesca dejó de formar parte de la élite del balonmano. El Casademont fue la otra gran excepción, sostenido por el rendimiento de su equipo femenino y salvado del descenso de la ACB en el último momento gracias a una canasta de Marco Spissu.
En ese escenario, el ascenso simultáneo del Wanapix no es solo una celebración deportiva, sino también una señal de estabilidad para el fútbol sala aragonés. El club recupera presencia en la máxima competición con sus dos estructuras y refuerza su posición como uno de los proyectos con mayor capacidad de crecimiento en la región. La coincidencia de ambos ascensos amplía además su impacto institucional y social, al consolidar una referencia común para el deporte masculino y femenino.
El reto, sin embargo, comienza ahora. Regresar a la élite garantiza visibilidad, pero no permanencia. El Wanapix deberá convertir el impulso del ascenso en plantillas competitivas, planificación económica y continuidad deportiva. La experiencia de otros clubes aragoneses demuestra que alcanzar la máxima categoría y sostenerse en ella son objetivos distintos. Por eso, la próxima temporada medirá si esta doble promoción representa un éxito puntual o el inicio de una etapa estable para el club.
