Los Golden State Warriors recibieron una noticia decisiva para sus aspiraciones competitivas: Jimmy Butler y Moses Moody podrán volver a jugar durante la presente temporada de la NBA. La franquicia todavía no ha fijado una fecha exacta para su reaparición, pero los avances en sus respectivas rehabilitaciones abren una ventana concreta para que ambos estén disponibles en la fase clave del calendario.
Butler se recupera de una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, lesión que interrumpió abruptamente su primera etapa junto a Stephen Curry y Draymond Green. El alero, de 36 años, ya intensificó los entrenamientos individuales sin contacto y se encuentra en la fase final de su preparación física. Su regreso aportaría anotación, liderazgo y capacidad para asumir responsabilidades ofensivas en partidos de alta exigencia.

Una recuperación clave para la rotación
Moody, de 23 años, afronta la recuperación de un desgarro del tendón rotuliano de la rodilla izquierda sufrido en Dallas. La gravedad de la lesión obligó a retirarlo en camilla, pero su evolución en movilidad funcional ha sido favorable. El cuerpo médico mantiene un seguimiento biomecánico estricto, debido a las exigencias de este tipo de daño, aunque espera que el jugador pueda reforzar la rotación exterior.
El impacto de ambos regresos dependerá de la progresión de sus cargas y de la respuesta física tras el contacto competitivo. Aun así, su disponibilidad modificaría de forma significativa el margen de maniobra de Steve Kerr: Butler elevaría la solidez defensiva y la creación en los momentos decisivos, mientras Moody añadiría tamaño perimetral, tiro exterior y energía para sostener el ritmo de la segunda unidad. Para unos Warriors castigados por las lesiones, la recuperación de ambos representa más que un refuerzo: es una oportunidad para recuperar profundidad cuando la temporada entre en su tramo determinante.
