Florian Wellbrock confirmó su dominio en las aguas abiertas de los Europeos de París al conquistar también los cinco kilómetros, apenas un día después de imponerse en los diez. El alemán, campeón olímpico y mundial, llegó a esta cita continental sin un título europeo individual, pero está corrigiendo esa anomalía con una autoridad incontestable: suma dos oros y ha convertido cada carrera en una demostración de control táctico y resistencia.

Una carrera decidida desde el ritmo
Wellbrock tardó solo 1,5 kilómetros en asumir el mando y, una vez al frente, no cedió un metro. Su aceleración rompió pronto el grupo y dejó sin opciones a los españoles Mario Méndez y Mateo García, que terminaron undécimo y vigesimotercero, respectivamente. Méndez, decimotercero en los diez kilómetros, llegó a ocupar posiciones delanteras durante la primera vuelta, pero el ritmo impuesto por el alemán evidenció la diferencia entre competir en el grupo de cabeza y sostenerlo cuando la carrera se vuelve selectiva.
David Betlehem volvió a ser el principal perseguidor y repitió la plata de los diez kilómetros. El húngaro fue el único capaz de mantener una amenaza real sobre el campeón, aunque Wellbrock acabó entrando en solitario. Gregorio Paltrinieri completó el podio tras superar en los últimos metros al francés Sacha Velly, impulsado por el público local. La regularidad de Wellbrock y la repetición de Betlehem dibujan, por ahora, una jerarquía muy definida en París.
La jornada continuará con los cinco kilómetros femeninos, previstos a las 14:30 y emitidos por RTVE Play. España competirá finalmente con Candela Sánchez y Paula Otero, después de que Clara Martínez de Salinas causara baja por enfermedad. La nadadora, que disputó los diez kilómetros el martes, intentará recuperarse para el tres kilómetros eliminatorio del viernes.
