Florian Wellbrock volvió a dominar este miércoles las aguas abiertas del Campeonato de Europa de París. El nadador alemán conquistó la medalla de oro en los 5 kilómetros disputados en el río Sena con un tiempo de 55:40.2, apenas 2.4 segundos por delante del húngaro David Betlehem, que terminó segundo con 55:42.6. El italiano Gregorio Paltrinieri completó el podio, a 4.5 segundos del vencedor, con un registro de 55:44.7.
La victoria prolonga el inicio de campeonato de Wellbrock, que el martes se había impuesto en los 10 kilómetros. En menos de 24 horas, el alemán ha añadido dos títulos continentales a su palmarés y ha confirmado su capacidad para controlar carreras de larga distancia en escenarios muy distintos. Esta vez, la prueba fue más corta y se resolvió en un margen reducido, pero volvió a quedar bajo el ritmo impuesto por el principal favorito.
Mario Méndez fue el mejor español en la clasificación masculina. Finalizó undécimo con un tiempo de 57:07.2, a 1:27 del campeón, mientras que Mateo García ocupó la vigesimotercera posición con 57:27.1. Méndez se mantuvo cerca del objetivo del top-10, aunque no pudo alcanzar una de las diez primeras plazas, y García tuvo más dificultades para sostenerse en la zona alta de la tabla.

Una carrera decidida por el control
El desarrollo de la competición reflejó el patrón habitual de Wellbrock en las pruebas de aguas abiertas: mantener una velocidad elevada, evitar cambios innecesarios y administrar la ventaja en el tramo final. Betlehem fue quien más cerca estuvo de discutirle la victoria, mientras que Paltrinieri también logró mantenerse dentro del grupo de candidatos. La diferencia entre los tres primeros fue inferior a cinco segundos, una señal de que el triunfo no estuvo resuelto hasta los últimos metros.
El resultado también permite distinguir entre el dominio del alemán y la competitividad de sus perseguidores. Wellbrock ganó, pero no abrió una brecha amplia. La proximidad de Betlehem y Paltrinieri muestra que la prueba tuvo un desenlace exigente y que cualquier pérdida de ritmo podía haber alterado el orden del podio. La experiencia del campeón, sin embargo, volvió a marcar la diferencia en una carrera medida hasta el final.
El título que faltaba en su colección
Con este triunfo, Wellbrock estrenó su casillero de victorias continentales en los 5 kilómetros. Hasta ahora había logrado el oro europeo en los 10 kilómetros, conseguido el martes, y también en los 1.500 metros libre del Campeonato de Europa de 2018. La victoria en el Sena le permite sumar su tercer título continental en una trayectoria que combina la piscina y las aguas abiertas.
El alemán llega a París respaldado además por una actuación de referencia en el Mundial de Singapur del año pasado. Allí ganó los 5 y los 10 kilómetros, la prueba de 3 kilómetros en formato eliminatorio y el relevo mixto, un póquer que reforzó su posición como una de las figuras centrales de la especialidad. La sucesión de resultados no elimina la competencia, pero sí explica por qué sus rivales parten con la necesidad de encontrar una estrategia capaz de romper su control sobre las pruebas largas.
Méndez mantiene su progresión
Para la delegación española, el undécimo puesto de Méndez supone otro paso dentro de una evolución positiva. El nadador había sido decimotercero en los 10 kilómetros del día anterior y volvió a situarse cerca de las posiciones que marcan la frontera del top-10. La mejora no se tradujo esta vez en una plaza entre los diez mejores, pero la regularidad en dos distancias distintas ofrece una referencia útil para valorar su rendimiento en el campeonato.
Su margen respecto a los puestos destacados sigue siendo significativo, aunque menor que el de otros participantes que quedaron más alejados de la cabeza. La carrera demuestra que Méndez puede competir en el grupo intermedio-alto y que el siguiente objetivo pasa por transformar esa cercanía en una clasificación dentro del top-10 en futuras citas continentales. Para ello deberá reducir la diferencia con los especialistas que logran sostener el ritmo de los primeros compases y responder mejor en el tramo decisivo.
García, por su parte, no pudo repetir una actuación suficiente para asegurar una plaza entre los veinte primeros. Terminó vigesimotercero, con una diferencia de 1:46.9 respecto a Wellbrock, en una prueba en la que el ritmo de cabeza volvió a ser muy exigente. Su resultado queda por detrás del de Méndez, aunque ambos forman parte de una generación que busca consolidar la presencia española en las pruebas internacionales de aguas abiertas.
La agenda continental continúa en el Sena
El doble triunfo de Wellbrock convierte al alemán en el protagonista indiscutible de las primeras jornadas de las aguas abiertas en París. Su presencia seguirá condicionando la lectura de las próximas pruebas, tanto por su estado de forma como por la presión que ejerce sobre el resto del pelotón. Betlehem y Paltrinieri han demostrado que pueden mantenerse a pocos segundos, pero todavía necesitan encontrar el modo de convertir esa proximidad en una victoria.
En el caso español, los resultados de Méndez y García dejan una valoración desigual: un undécimo puesto con margen de crecimiento y una vigesimotercera posición que evidencia la dureza de la competición. El campeonato ofrece todavía espacio para seguir evaluando su rendimiento, pero los 5 kilómetros han dejado una conclusión clara: Wellbrock continúa marcando la referencia europea y cualquier aspirante deberá superar no solo su velocidad, sino también su capacidad para gestionar los momentos decisivos.
