Islam Makhachev encara este sábado ante Ian Garry una pelea con valor histórico: si gana en el UFC 330 de Filadelfia, firmará su 17.ª victoria consecutiva y superará la marca de Anderson Silva, una de las referencias más estables del deporte. El dato no es solo estadístico; en MMA, donde los récords se fragmentan entre divisiones, defensas y cambios de peso, batir una racha así reordena la discusión sobre el legado.

Un techo más alto
White evitó proclamarlo ya como el mejor de la historia, pero sí lo colocó en la trayectoria correcta. La matización importa: Makhachev ya es doble campeón, suma cuatro defensas del peso ligero y busca su primera defensa del wélter, una combinación de logros que empieza a sostener comparaciones con Jon Jones y Georges St-Pierre. La pelea de este sábado, por tanto, mide algo más que un título; mide si su carrera entra de lleno en la conversación sobre la grandeza total.
