Redacción Deportes, 15 ago (EFE).- El danés Jeff Winther se proclamó este domingo campeón del Campeonato de Golf de Dinamarca, disputado en el Great Northern de Kerteminde, y sumó así el segundo título de su carrera en el DP World Tour. Con 38 años, el golfista local firmó una victoria de gran valor simbólico en un torneo que durante cuatro jornadas dejó alternativas constantes en la parte alta y que terminó por resolverse con margen suficiente para reflejar su mejor cierre competitivo.
Winther completó el recorrido con 273 golpes, 15 bajo par, y aventajó por tres impactos a un grupo de cinco jugadores que compartió la segunda plaza. Entre ellos figuró el también danés Rasmus Højgaard, campeón en 2023 y principal rival local en la recta final, junto al italiano Filippo Celli, el inglés Matthew Jordan, el finlandés Oliver Lindell y el chino Zhou Yanhan. La clasificación confirma un dato relevante: el torneo no se decidió por dominio sostenido de un solo líder, sino por la capacidad de resistir en un domingo caótico en el que hasta ocho golfistas pasaron por la cima en algún momento.

Una remontada con cálculo
La vuelta de Winther tuvo un arranque exigente, ya que inició la jornada a cuatro golpes del liderato. Sus birdies en los hoyos 4 y 5 reforzaron sus opciones, pero los bogeys en el 6 y el 8 frenaron ese impulso y le obligaron a reconstruir su ronda desde una posición menos favorable. Ese tramo explica por qué su triunfo tuvo más de paciencia que de exhibición: el danés no necesitó una escapada temprana, sino mantener la presión suficiente para seguir dentro de la pelea cuando el marcador cambiaba de manos con rapidez.
La respuesta llegó con dos birdies consecutivos a partir del hoyo 9, una secuencia que le permitió reengancharse al grupo de cabeza y alcanzar de nuevo la cima con 13 bajo par. Desde ese momento, el desenlace quedó abierto entre varios aspirantes, pero Winther terminó imponiéndose en el momento más delicado: embocó un putt de eagle desde 9,5 metros en el hoyo 16 que resultó decisivo para abrir una distancia que ya no se rompió. La jugada resume el tono del final de torneo: en una última jornada cambiante, el golpe de mayor valor fue también el de mayor precisión técnica.
Balance español en el torneo
Entre los tres jugadores que lograron completar las cuatro rondas, el mejor situado fue el malagueño Ángel Ayora, que terminó con -3 en el total. Los madrileños Eugenio Chacarra y Alejandro del Rey acabaron al par y con +2, respectivamente. Sus resultados, sin entrar en la pelea por el título, dejan un balance competitivo desigual para la representación española en un torneo marcado por la exigencia del campo y por la volatilidad de los puestos de privilegio.
El desenlace en Dinamarca también refuerza la lectura de un circuito en el que los torneos se deciden cada vez más por la gestión de los momentos críticos que por la ventaja acumulada en las primeras vueltas. Winther aprovechó el factor local, pero su victoria no se explica solo por la ventaja de jugar en casa: respondió en los tramos de mayor tensión, corrigió los altibajos de la ronda y capitalizó el error mínimo que separa una buena semana de un título. En un certamen tan abierto, esa capacidad de cerrar mejor que el resto acabó marcando la diferencia.
