Microsoft no tendría previsto abandonar a corto plazo los videojuegos en disco, pese al avance de las consolas y tiendas digitales. Un análisis de Digital Foundry sostiene que Xbox seguiría comercializando ediciones físicas durante los próximos años, incluso después de la llegada de su próxima generación de hardware.
La información no constituye una confirmación oficial, pero contradice la tendencia dominante del mercado. Las filtraciones sobre futuros dispositivos exclusivamente digitales y el crecimiento de las descargas han alimentado la expectativa de una retirada progresiva de las cajas y los discos. La estrategia de Xbox apuntaría, en cambio, a mantener ambas vías de distribución.

Una apuesta con implicaciones para el mercado
El posible respaldo al formato físico encajaría con las filtraciones sobre un sistema Disc-to-Digital. Esta tecnología permitiría vincular una copia física a una licencia digital asociada al propietario del disco, combinando la comodidad de la distribución digital con la conservación del mercado de segunda mano. Su viabilidad dependerá, no obstante, de cómo Microsoft gestione la validación de los juegos y la transferencia de derechos.
Si ambos planes llegan a materializarse, Xbox podría diferenciarse de sus competidores al ofrecer juegos completos en caja, con disco y opciones de compra, venta, préstamo o colección. Esa decisión también ampliaría la flexibilidad para los jugadores que viven en regiones con conexiones limitadas o que no quieren depender por completo de servidores y licencias digitales.
El formato físico difícilmente recuperará el peso que tuvo en generaciones anteriores: los costes de fabricación, distribución y almacenamiento favorecen claramente al ecosistema digital. Sin embargo, mantenerlo como una opción estratégica permitiría a Microsoft atender a públicos distintos sin renunciar a las ventajas económicas de las descargas. Por ahora, el alcance real de este compromiso y su continuidad después de 2028 siguen pendientes de confirmación oficial.
