El Yacht Club Punta del Este completó la edición 2025-2026 de la Clipper Round the World Yacht Race tras recorrer más de 40.000 millas náuticas en casi un año de navegación. La embarcación que representa a Uruguay cruzó la meta en Portsmouth, Reino Unido, y ocupó el séptimo lugar en la clasificación general de una flota compuesta por veleros tripulados mayoritariamente por personas sin experiencia previa en regatas oceánicas.
Once etapas y un recorrido global
La competencia organizada por Sir Robin Knox-Johnston exigió once etapas que llevaron a la flota a puertos de cuatro continentes. Tras zarpar de Portsmouth, las embarcaciones hicieron escala en Puerto Sherry, Punta del Este, Ciudad del Cabo, Fremantle, Airlie Beach, Newcastle, Ha Long Bay, Zhuhai, Qingdao, Seattle y Washington D.C., antes de regresar a Oban y finalmente a Portsmouth. Cada tramo impuso condiciones meteorológicas distintas que pusieron a prueba la capacidad de adaptación de las tripulaciones amateur.

El papel de Punta del Este desde 2017
La incorporación del Yacht Club Punta del Este al itinerario de la Clipper Race en 2017 convirtió al balneario uruguayo en el único puerto de escala sudamericano de la competencia. Desde entonces el club ha recibido a la flota en cuatro ediciones, fortaleciendo vínculos institucionales que trascienden lo deportivo. Esta presencia recurrente ha permitido que Punta del Este figure de manera estable en el calendario de las grandes regatas oceánicas y ha contribuido a posicionar al Uruguay como referente náutico en el Atlántico Sur.
Logros y proyección institucional
El comodoro Juan Etcheverrito señaló que la participación del club responde a una estrategia sostenida de promoción de la navegación oceánica como herramienta de proyección internacional. Según sus palabras, cada puerto alcanzado y cada océano atravesado llevaron el nombre del Yacht Club Punta del Este y del Uruguay a circuitos mundiales de vela, consolidando una tradición que va más allá del resultado deportivo. El séptimo puesto obtenido en esta edición se suma a participaciones anteriores y refuerza la continuidad de ese proyecto institucional.
Desafíos de una tripulación sin experiencia previa
La Clipper Race se distingue por reclutar participantes que carecen de formación náutica profesional. Durante casi doce meses, los tripulantes debieron aprender maniobras complejas, gestión de averías y navegación en condiciones extremas. El hecho de que el velero del Yacht Club Punta del Este completara todas las etapas sin abandonar la competencia ilustra la preparación previa y el apoyo logístico brindado por la institución uruguaya.
Impacto en el calendario náutico regional
La presencia sostenida de Punta del Este en la ruta de la Clipper Race ha generado efectos medibles en la actividad náutica local. El club ha incrementado sus programas de formación y ha atraído a regatistas internacionales que regresan en eventos posteriores. Esta dinámica contribuye a mantener a Uruguay visible en un circuito dominado históricamente por puertos europeos y asiáticos.
La llegada a Portsmouth marca el cierre de una nueva vuelta al mundo para el Yacht Club Punta del Este y confirma su compromiso de largo plazo con el desarrollo de la vela oceánica y la proyección internacional del Uruguay.
