El Real Zaragoza arrancó su primera sesión de pretemporada en Boltana sin margen para el descanso. Tras el descenso a Primera RFEF, los 31 jugadores de la expedición completaron un entrenamiento de una hora y cuarto tras una merienda ligera. Ibai Gómez se desplazó constantemente por el campo, corrigiendo y acelerando el ritmo de pases y asociaciones para implantar desde el primer día una idea de juego distinta.

La presencia de 75 aficionados, de todas las edades, confirmó que el apoyo al club no depende de la categoría. Francho Serrano fue el más reclamado, mientras que Ander Herrera recibió elogios de seguidores gambianos que lo reconocieron como referente europeo reciente. Esta atmósfera inmediata transmite que el grupo ya asume la exigencia de reconstruir identidad y resultados en un contexto adverso.
El enfoque de Gómez prioriza la familiarización rápida con un método que, aunque aún sin evaluar en competición, muestra señales tempranas de cohesión. La decisión de entrenar el mismo día de llegada refleja la urgencia del club por recuperar competitividad y evitar que el descenso marque el ritmo del verano.
