El Real Zaragoza afronta la temporada 2026-27 en un escenario inédito tras su descenso a la Primera RFEF. El club aragonés queda encuadrado en el grupo 2, donde coincidirá con equipos de Cataluña, Madrid, Valencia, Baleares, Murcia y Andalucía, además de los derbis regionales contra SD Huesca y CD Teruel. En este contexto, la entidad blanquilla sobresale por su base social, que ya supera las 16.000 renovaciones de abonos con asiento antes de sumar nuevas altas.
La diferencia respecto al resto de participantes resulta evidente. Ningún otro club del grupo alcanza cifras parecidas, salvo una excepción histórica que mantiene una masa social notable pese a su larga ausencia del fútbol profesional.

El Real Murcia como referente cercano
El Real Murcia ha confirmado recientemente más de 15.000 abonados para la próxima campaña. El club pimentonero, que disputó 18 temporadas en Primera División antes de descender a la categoría de bronce en 2014, sigue conservando un respaldo significativo doce años después de abandonar el fútbol profesional. Esta cifra sitúa al equipo murciano como el segundo con mayor número de socios dentro del grupo 2 y refuerza su aspiración de regresar a Segunda División.
Ambos clubes comparten trayectorias que incluyen etapas prolongadas en la élite y descensos recientes. La comparación entre sus respectivas aficiones permite entender por qué los enfrentamientos directos entre Zaragoza y Murcia generan expectativas superiores a la media de la categoría.
El estadio Enrique Roca y su capacidad de convocatoria
El recinto murciano, conocido tradicionalmente como Nueva Condomina, posee un aforo de 31.448 localidades. Aunque otras aficiones de la Primera RFEF, como las de UE Sant Andreu o CE Europa, destacan por su intensidad en los barrios barceloneses, el Enrique Roca registra habitualmente una de las mayores asistencias medias de la competición. La selección española ha utilizado este campo en varias ocasiones recientes, lo que confirma su idoneidad para encuentros de relieve.
El calendario ya establece dos choques entre ambos equipos. El Real Zaragoza visitará Murcia en la jornada 8, el fin de semana del 18 de octubre, mientras que el partido de vuelta se disputará en el Ibercaja Estadio el 17 de enero, correspondiente a la jornada 20. Estas fechas concentran buena parte del interés mediático de la liga por la previsible presencia de público visitante y la rivalidad histórica entre las dos ciudades.
Derbis aragoneses y ambiente en estadios locales
Además de los encuentros con el Real Murcia, el grupo 2 incluye tres derbis aragoneses que se jugarán en el Ibercaja Estadio, El Alcoraz y el Pinilla. Estos partidos locales también generan expectación, aunque la dimensión social del Real Zaragoza y del Real Murcia los sitúa en un plano distinto dentro de la categoría. La Primera RFEF agrupa a clubes con realidades muy diversas, desde entidades de barrios con fuerte arraigo hasta equipos que regresan tras periodos en divisiones inferiores.
La temporada plantea retos organizativos para todos los participantes. El Real Zaragoza, bajo la dirección de Ibai Gómez, deberá adaptarse a una competición con calendarios más ajustados y desplazamientos frecuentes por todo el territorio nacional. El apoyo de una afición numerosa puede convertirse en factor diferenciador tanto en casa como en los viajes a Murcia u otros destinos.
Perspectivas para la campaña 2026-27
El objetivo compartido de Real Zaragoza y Real Murcia es el ascenso a Segunda División. Ambos clubes cuentan con plantillas que combinan experiencia y jóvenes promesas, aunque el éxito dependerá también de la capacidad para mantener el respaldo de sus socios a lo largo de una liga larga y exigente. La Primera RFEF exige regularidad y la presencia de público puede influir en el rendimiento de los equipos locales.
La diferencia de masa social entre estos dos clubes y el resto del grupo obliga a plantearse cómo evoluciona el interés por la categoría cuando equipos con historia reciente en el profesionalismo descienden. Los datos de abonos ya muestran que la afición zaragocista y murciana sigue respondiendo con cifras elevadas, lo que sugiere que el interés por el fútbol no desaparece automáticamente al bajar de división.
En este sentido, los partidos entre Real Zaragoza y Real Murcia adquieren un valor añadido. Representan encuentros entre dos de las aficiones más numerosas de la Primera RFEF y ofrecen un termómetro del estado de ambos proyectos deportivos a mitad de temporada. La gestión de las expectativas y la consolidación de las plantillas serán determinantes para que el regreso a categorías superiores se produzca en el menor tiempo posible.
