La negativa de Rodri, de 30 años, a abandonar el Manchester City para regresar a España y sumarse al Barcelona ha alterado los planes que el Real Madrid daba por cerrados en la medular. En el club blanco se había extendido el mensaje de que no habría más movimientos para reforzar el mediocentro, una zona considerada cubierta y en la que Bernardo Silva podía asumir funciones puntuales. Sin embargo, una operación de mercado producida en las últimas horas ha reabierto una vía que, aunque compleja, no está descartada: Martín Zubimendi vuelve a aparecer en el radar madridista.
La novedad parte del Arsenal, que ha hecho oficial el fichaje de Bruno Guimaraes. Ese movimiento deja en una posición comprometida al centrocampista donostiarra, de 27 años, que llegó al club inglés la pasada temporada por unos 70 millones de euros y firmó hasta 2030. Zubimendi comenzó el curso como una pieza de peso, pero una lesión de rodilla frenó su continuidad y terminó reduciendo su presencia a minutos residuales. En ese contexto, su encaje en el proyecto gunner ha quedado en entredicho y su futuro inmediato ya no se percibe tan estable como hace unos meses.

Un interés que viene de lejos
El Real Madrid ya había seguido al pivote el verano pasado, cuando todavía militaba en la Real Sociedad. Entonces llegó tarde: Zubimendi ya había comprometido su futuro con el Arsenal y el traspaso quedó fuera del alcance blanco. La secuencia es relevante porque demuestra que el interés no responde a una reacción improvisada, sino a una valoración sostenida de su perfil, muy apreciado por su capacidad para ordenar el juego, ofrecer salida limpia y sostener defensivamente al equipo.
El nuevo escenario, no obstante, no elimina los obstáculos. El Arsenal no contempla desprenderse de él por menos de 80 millones de euros, una cifra superior a la que se hubiera desembolsado por Rodri en caso de haber aceptado la propuesta del Madrid. A ello se suma un competidor de peso, el Chelsea, que también busca reforzar el centro del campo y cuenta con un argumento adicional: Xabi Alonso, que ya apostó por Zubimendi para el Real Madrid hace un año, mantiene su confianza en el jugador para el proyecto blue.
El margen de maniobra del Madrid
La situación deja al club blanco ante una decisión de fondo. Por un lado, la dirección deportiva había transmitido que el mediocentro estaba cubierto y que no había urgencias en ese puesto; por otro, la evolución del mercado y la incertidumbre sobre algunas piezas obligan a no cerrar del todo la puerta. Zubimendi encaja en el tipo de futbolista que el Madrid suele estudiar con cuidado: joven, con experiencia en la Liga, acostumbrado a competir al máximo nivel y con recorrido suficiente para rendir a medio plazo.
La dificultad económica, sin embargo, puede ser determinante. El precio de salida fijado por el Arsenal obliga a valorar si la operación responde a una necesidad real o a una oportunidad de mercado en un momento de escasez de centrocampistas de primer nivel. En paralelo, la presencia del Chelsea añade presión y puede acelerar movimientos si alguno de los dos clubes decide ir con decisión a por el jugador. Por ahora, el escenario es de vigilancia: el Real Madrid ha recuperado una posibilidad que parecía cerrada, pero convertirla en traspaso exigirá inversión, rapidez y una negociación sin margen para errores.
