En el coto sin muerte de Carboeiro, en el río Deza, setenta niños del Campamento Concilia de Silleda participaron en una jornada práctica de pesca de mosca dirigida por el cinco veces campeón del mundo David Arcay. La sesión incluyó una charla sobre ecosistemas fluviales y una demostración de lance que culminó con capturas devueltas al agua de inmediato.

Esta actividad forma parte de las Escolas de Pesca impulsadas por la Federación Galega de Pesca desde 2018. El objetivo no es formar competidores, sino acercar a los menores a un entorno natural que exige paciencia y respeto por la conservación. Las nuevas generaciones muestran mayor predisposición a la captura y suelta, un cambio cultural que Arcay destaca como clave para la continuidad de la pesca fluvial.
La Xunta ha eliminado el coste de las licencias para menores de 18 años y exime de ellas a los menores de 14 cuando van acompañados. Estas medidas, junto con las ayudas a los cotos gestionados por clubs como el CPD Río Deza, buscan revertir la falta de relevo generacional en una región donde 48.450 personas practican ya la pesca. La presencia de la conselleira Ángeles Vázquez subrayó el respaldo institucional a estas iniciativas que contrarrestan el ocio digital con experiencias al aire libre.
