España derrotó a Argentina en la final del Mundial de la FIFA 2026 disputada en el MetLife Stadium de East Rutherford. El resultado llegó en la prórroga con un gol de Ferran Torres tras dos tantos anulados a la Roja. El triunfo rompió una racha de arbitrajes favorables al equipo argentino durante todo el torneo.

Argentina llegó a la final envuelta en sospechas de juego sucio y decisiones arbitrales reiteradamente favorables. España, en cambio, superó tanto al rival como a un arbitraje que rozó lo irregular. El título demuestra que el fútbol puede imponerse a los intereses de la FIFA cuando se permite que se juegue limpio.
La victoria plantea si Zúrich tomará nota de este precedente o si en cuatro años volverá a repetirse un guion similar. Por ahora, el resultado deja claro que el fútbol-negocio no siempre logra imponerse cuando el terreno de juego decide.
