El exdelantero Sergio Agüero se vio obligado a intervenir en redes tras las reacciones generadas por su respuesta a las declaraciones de Aymeric Laporte. El central español había señalado en una entrevista con MARCA que el arbitraje en el Mundial 2026 mostraba favoritismo hacia Argentina, especialmente en acciones que pasaban desapercibidas. Agüero contestó en su canal de YouTube cuestionando esas palabras y recordando su etapa compartida en el Manchester City, lo que desató una polémica inmediata.

En un mensaje publicado en X, Agüero zanjó el asunto con claridad: “Gente no entienden lo que es una broma? @Laporte y yo somos amigos. No hagan polémica por favor”. La aclaración pone de relieve cómo las interacciones entre excompañeros pueden interpretarse de forma literal en un entorno digital donde el contexto se pierde con facilidad. Laporte, por su parte, no ha emitido declaraciones adicionales hasta el momento.
El episodio evidencia la tensión latente que genera cualquier comentario sobre arbitraje cuando involucra a selecciones como Argentina en una final mundialista. Sin embargo, la rápida rectificación de Agüero subraya que la relación personal entre ambos futbolistas permanece intacta y que el intercambio inicial respondía más a un tono distendido que a una confrontación real. Este tipo de malentendidos se repiten con frecuencia en el ecosistema mediático actual, donde una frase fuera de contexto puede escalar en minutos.
