La derrota de Patronato por 3 a 0 ante Colón en Santa Fe quedó rápidamente relegada por un episodio mucho más grave: la agresión sufrida por futbolistas del plantel cuando regresaban a Paraná. La situación, denunciada por el propio club entrerriano, ocurrió en el estadio Presbítero Bartolomé Grella, donde un grupo de hinchas atacó a jugadores que habían vuelto para retirar sus pertenencias. El hecho abrió una nueva alarma sobre los límites de la violencia en el fútbol argentino y sobre la fragilidad institucional con la que suelen enfrentarse este tipo de episodios.

El episodio en el Grella
Según las primeras informaciones difundidas por el periodista Gabriel Obelar, el arquero Alan Sosa y el defensor Facundo Díaz resultaron heridos durante el ataque, incluso con sangre en la indumentaria. La agresión se produjo cuando los futbolistas ingresaron al estadio para buscar sus pertenencias, después de la caída ante Colón por la fecha 25 de la Primera Nacional. Medios locales indicaron además que no había presencia de dirigentes al momento del hecho, un dato que agrava la exposición del plantel en una escena que debió estar controlada por la estructura del club.
En el lugar interviene personal de Investigaciones de la Policía de Entre Ríos para intentar esclarecer lo ocurrido. Hasta el momento no hubo un pronunciamiento oficial de Patronato, aunque la entidad quedó en el centro de la escena por la gravedad de una agresión que trasciende el resultado deportivo. La reacción de la barra contra jugadores marca un quiebre delicado: en lugar de quedar circunscripta al enojo por una racha adversa, la protesta derivó en un ataque físico dentro del propio estadio.
Un presente deportivo tensionado
El contexto ayuda a entender el clima de máxima presión que atraviesa Patronato, pero no atenúa la gravedad de lo sucedido. El equipo no gana desde el 17 de mayo, cuando venció 2 a 0 a Chacarita como local. Desde entonces acumula 11 partidos sin triunfos, con cuatro derrotas y siete empates. En esa serie igualó con Tristán Suárez, Agropecuario, Atlético de Rafaela, Midland, Gimnasia y Tiro de Salta, Quilmes y Colegiales, mientras que cayó frente a Güemes, San Martín de Tucumán, Midland y Colón.
Fuera de Paraná, la última victoria también quedó lejos en el tiempo: fue el 11 de abril, ante Almagro, por 1 a 0. La secuencia de resultados ubica al Patrón en el puesto 17 sobre 18 en la Zona B, con 24 puntos y apenas cuatro de ventaja sobre Güemes de Santiago del Estero. Chacarita suma 26 y San Martín de San Juan 28, en una pelea comprimida por evitar el descenso. En ese marco, el conflicto con parte de la hinchada revela algo más que una mala campaña: expone cómo la tensión deportiva puede escalar cuando fallan los mecanismos de contención y conducción institucional.
