El entrenador español Juan Carlos Amorós ha iniciado una baja por paternidad de cinco semanas tras el nacimiento de su segundo hijo. Esta decisión, anunciada por el Gotham FC de la National Women’s Soccer League, marca un paso poco habitual entre los técnicos masculinos del fútbol profesional y pone de relieve la corresponsabilidad en el cuidado familiar.
El contexto de una práctica aún minoritaria
Las licencias por maternidad han ganado terreno en el deporte de élite, sobre todo entre las entrenadoras. Sin embargo, los permisos solicitados por hombres siguen siendo excepcionales. Amorós, de 42 años, ha decidido ausentarse desde el pasado lunes y regresará a principios de septiembre, un lapso que coincide con las primeras semanas de vida del recién nacido y que el club ha respaldado sin reservas.
Durante este periodo, el asistente principal Shaun Harris asumirá la dirección interina del equipo. Harris ya ejerció funciones similares en tres partidos al inicio de la temporada actual, lo que ofrece cierta continuidad táctica al plantel neoyorquino.
Declaraciones del técnico y del club
Amorós expresó su agradecimiento al Gotham FC por facilitar la medida y subrayó el valor simbólico de su cargo: “Cuando los padres se toman una licencia parental, especialmente los hombres en puestos de liderazgo, se ayuda a normalizar un principio importante: el cuidado de los hijos es una responsabilidad compartida”. La presidenta de operaciones de fútbol del club, Yael Averbuch West, confirmó el apoyo institucional y destacó que la entidad busca construir un entorno equitativo para todos los progenitores.
El entrenador ha dirigido al Gotham FC desde 2023 y logró los títulos de liga en 2023 y 2025, además del galardón de Entrenador del Año en su primera campaña. Estos logros otorgan mayor visibilidad a su decisión y refuerzan el mensaje de que el rendimiento profesional no se ve necesariamente comprometido por la implicación familiar.

Repercusiones en el vestuario y en la liga
El equipo neoyorquino mantiene una posición competitiva en la tabla de la NWSL. La confianza depositada en Harris y en el resto del cuerpo técnico busca minimizar cualquier alteración en la dinámica de resultados. Jugadoras y staff han valorado positivamente la medida, ya que perciben un mensaje coherente con los valores de inclusión que el club promueve desde su fundación.
En el conjunto de la liga, la decisión de Amorós puede servir de referencia para otros clubes. Hasta ahora, los permisos paternales de larga duración entre entrenadores principales son escasos, y la mayoría de las organizaciones optan por soluciones puntuales o delegan en asistentes sin formalizar periodos prolongados.
El debate sobre corresponsabilidad en el deporte
La medida abre un debate más amplio sobre cómo las instituciones deportivas pueden contribuir a cambiar patrones culturales arraigados. En el fútbol masculino, las bajas por paternidad continúan siendo excepcionales, mientras que en el femenino empiezan a normalizarse. El caso de Amorós, un técnico con trayectoria consolidada y resultados recientes, aporta un ejemplo concreto que puede animar a otros profesionales a seguir el mismo camino sin temor a penalizaciones en su carrera.
Especialistas en conciliación laboral señalan que la visibilidad de figuras públicas resulta determinante para modificar percepciones sociales. Cuando un entrenador de éxito opta por priorizar la presencia familiar en los primeros días del bebé, se reduce el estigma asociado a la ausencia temporal y se refuerza la idea de que el cuidado compartido beneficia tanto al entorno doméstico como al rendimiento profesional a largo plazo.
El regreso de Amorós está previsto para los primeros días de septiembre, momento en el que el equipo afrontará una fase decisiva de la temporada regular. El club ha reiterado que la estructura técnica permanecerá intacta y que la baja no altera los objetivos deportivos fijados para el curso.
