El Club América atraviesa uno de los momentos más cuestionados de su gestión reciente en materia de fichajes. Tras las primeras jornadas del torneo Apertura 2026 de la Liga BBVA MX, la directiva no ha concretado incorporaciones de alto impacto, una situación que ha provocado malestar entre la afición azulcrema y ha reactivado una promesa formulada hace algunas temporadas por Santiago Baños.
La molestia no se explica únicamente por la ausencia de nuevos nombres. El descontento también está relacionado con el momento deportivo del equipo, que inició una nueva etapa en el banquillo después de la salida de André Jardine. La llegada de Guillermo Almada se produjo con rapidez, pero el técnico uruguayo dispone, al menos por ahora, de un plantel que los seguidores consideran insuficiente para competir por los principales objetivos de la campaña.
La promesa que volvió al centro del debate
En una declaración realizada temporadas atrás, Santiago Baños, integrante de la directiva del América, aseguró que el conjunto capitalino no volvería a comenzar un torneo sin contar previamente con sus refuerzos. Aquella afirmación se convirtió en una referencia recurrente cada vez que el club afronta un mercado de transferencias sin movimientos relevantes.
Durante el actual periodo de fichajes, un video antiguo con esas declaraciones volvió a circular entre los aficionados. La difusión del material aumentó la presión sobre la dirigencia, ya que el equipo comenzó el Apertura 2026 sin que se observaran contrataciones capaces de modificar de manera sustancial la estructura de la plantilla. La promesa, por tanto, dejó de ser un recuerdo aislado y pasó a funcionar como parámetro para evaluar la gestión del mercado.

El reclamo de la afición tiene además un componente acumulativo. Desde la obtención del tricampeonato, los seguidores han percibido una reducción progresiva de la fortaleza del plantel en distintos torneos. Aunque esa valoración pertenece al terreno de la opinión, se ha instalado con fuerza entre los simpatizantes, quienes consideran que el club ha perdido capacidad para sostenerse como candidato permanente al título.
Salidas confirmadas, pero sin reemplazos de peso
El América sí ha realizado movimientos durante el mercado. La institución se desprendió de futbolistas que ya no formaban parte de sus planes, entre ellos Vinícius Lima, Rodrigo Dourado y Thiago Espinosa. Estas salidas pueden interpretarse como parte de un proceso de ajuste de la plantilla y de liberación de espacios, pero no han sido acompañadas por llegadas de una dimensión equivalente.
La diferencia entre ambos tipos de operación explica buena parte de las críticas. Para la directiva, retirar elementos que no tenían un papel prioritario puede ser necesario antes de incorporar nuevos jugadores. Sin embargo, para una afición acostumbrada a exigir resultados inmediatos, la falta de refuerzos visibles se traduce en una señal de debilitamiento, especialmente cuando el cambio de entrenador exige adaptar el grupo a nuevas ideas y necesidades tácticas.
El problema no consiste solamente en la cantidad de fichajes, sino en su oportunidad y en el impacto esperado. Un entrenador que llega con la temporada en marcha necesita contar pronto con piezas capaces de competir por la titularidad o de ampliar las alternativas en posiciones específicas. Si esas incorporaciones no se concretan, el margen de Almada se reduce: debe trabajar con futbolistas heredados, acelerar la adaptación de los jóvenes o modificar sus planes para ajustarse a los recursos disponibles.
Almada inicia su etapa bajo presión
La directiva actuó con rapidez para designar a Guillermo Almada después de la salida de Jardine, una decisión que buscó evitar un periodo prolongado de incertidumbre en el banquillo. El nombramiento, sin embargo, elevó las expectativas. El técnico charrúa llega con una trayectoria que genera confianza, pero su capacidad de respuesta estará condicionada por la profundidad y el equilibrio del grupo que reciba.
En este escenario, los resultados iniciales tendrán un peso mayor del habitual. Si el equipo encuentra rendimiento pese a la falta de incorporaciones, la dirigencia podrá argumentar que la base existente mantiene suficiente calidad. Si aparecen lesiones, suspensiones o problemas de funcionamiento, la ausencia de refuerzos se convertirá en un factor central del debate. La valoración final dependerá, en buena medida, de si las decisiones administrativas logran traducirse en competitividad sobre el campo.
También debe considerarse que el mercado de fichajes no necesariamente está cerrado. El hecho de que el América haya comenzado el torneo con pocas novedades no impide que pueda anunciar movimientos posteriormente. No obstante, cada jornada sin incorporaciones aumenta la dificultad de integrar a los nuevos jugadores y reduce el tiempo disponible para que tengan un impacto inmediato en el esquema de Almada.
La Leagues Cup será la primera prueba
Después de disputar las tres primeras jornadas del Apertura 2026, el América se prepara para comenzar su participación en la Leagues Cup. Su primer encuentro en la competición será frente al San Diego, el jueves a las 20:00 horas. El partido representará la primera oportunidad del nuevo proyecto para medir su capacidad competitiva en un contexto internacional.
El duelo tendrá una lectura doble. En lo deportivo, permitirá observar cómo responde el equipo bajo la conducción de Almada y si la plantilla ofrece soluciones suficientes para afrontar un calendario exigente. En lo institucional, cualquier carencia visible podría volver a poner en primer plano la promesa de Baños y la política de fichajes de la directiva.
Por ahora, el América enfrenta una tensión entre las expectativas históricas de su afición y la realidad de un mercado que ha sido más discreto de lo esperado. La continuidad del proyecto dependerá de los resultados, pero también de la capacidad del club para explicar sus decisiones y, si todavía lo considera necesario, reforzar un plantel que los seguidores juzgan corto para volver a pelear por los títulos.
