Decenas de miles de argentinos inundaron las calles tras la victoria por 2-1 ante Inglaterra en Atlanta, que aseguró el billete a una segunda final consecutiva del Mundial. Los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez sellaron la remontada y desataron una ola de cánticos y banderas que recorrió ciudades y pueblos del país.

El Obelisco de Buenos Aires concentró la mayor multitud, aunque los festejos se extendieron a cada esquina con bocinazos y bailes al ritmo de “Muchachos” y “La cuarta estrella”. La rivalidad histórica con Inglaterra, marcada por la guerra de Malvinas y choques mundialistas previos, añadió carga emocional a la celebración.
Este despliegue masivo evidencia cómo el fútbol sigue canalizando el orgullo nacional en momentos clave, preparando el terreno para el duelo decisivo del domingo con la misma determinación que llevó al título en Qatar 2022.
