La Selección argentina derrotó 2-1 a Inglaterra y alcanzó la final del Mundial 2026. Cristian Romero, capitán del Tottenham, combinó la euforia del triunfo con una respuesta directa a los rivales. En declaraciones a DSports, el defensor destacó la solidez del plantel y la capacidad para lastimar cuando el equipo estaba concentrado.

Romero añadió una chicana precisa: recordó que en Inglaterra se acostumbra hablar mucho antes de los partidos y envió un saludo irónico a quienes, según él, estarían “muy felices” tras la derrota. La frase resume la rivalidad histórica que persiste más allá de la Premier League y muestra cómo el contexto de club no atenúa el orgullo nacional.
La final se disputará el domingo 19 de julio a las 16:00 en el New York/New Jersey Stadium. Con 48 selecciones por primera vez, el torneo alcanza su instancia decisiva y Argentina llega con la confianza de haber neutralizado a un rival que dominó gran parte de la posesión pero no supo convertir su ventaja numérica en el mediocampo.
El rendimiento de Romero fue clave: su lectura defensiva y la salida limpia desde el fondo permitieron que la Albiceleste mantuviera el orden tras el gol inicial inglés. Esa solidez, sumada a la respuesta emocional del plantel, explica el pase a la final y anticipa un duelo de alto voltaje contra el ganador de la otra semifinal.
