La afición argentina invadió Times Square en Nueva York horas antes de la final del Mundial 2026. Miles de hinchas, de los más de 50.000 esperados, respondieron a la convocatoria del Banderazo Argentino y colapsaron la plaza al grito de «el que no bote es español». La concentración, celebrada a las 17:00 hora local, convirtió el centro de Manhattan en un mar de camisetas albicelestes y banderas.

A pesar de la tormenta eléctrica que suspendió el último entrenamiento de España, el evento argentino se mantuvo intacto. Los aficionados exhibieron retratos de Maradona y Messi mientras la lluvia caía, demostrando una organización y una pasión capaces de superar las condiciones climáticas. Este despliegue en el corazón financiero del mundo no es solo una muestra de apoyo: representa una presión simbólica sobre el rival español, que busca su segunda estrella 16 años después de Sudáfrica.
El tetracampeonato argentino depende ahora de la capacidad de Messi para liderar al equipo en el momento decisivo. La imagen de Times Square tomada por los hinchas albicelestes confirma que la final ya ha comenzado fuera del campo.
