Recambio que responde
La Selección Argentina de vóley conquistó la Copa Sudamericana al derrotar a Brasil por 3-2 en una final intensa en Cochabamba y, además, aseguró su plaza para el Panamericano del próximo año. El dato central no fue solo el título: el torneo confirmó que el recambio albiceleste ya puede competir bajo presión y sostener un plan de juego frente a un rival de máxima jerarquía.

Iñaki Ramos fue la figura con 23 puntos y eligió el escenario perfecto para reclamar espacio en la Selección mayor. Argentina tuvo pasajes de dominio, cayó en los momentos de mayor error con el saque y aun así sostuvo la reacción hasta forzar el tie break, donde impuso bloqueo, disciplina y carácter. Para el equipo alternativo de Martín Arredondo, el título vale más que una medalla: deja instalada una base joven lista para el cruce de septiembre en Río, donde se jugará el verdadero objetivo olímpico.
