Los aficionados argentinos en Zaragoza han trasladado su concentración previa a la final del Mundial desde la plaza de la Seo al parque Macanaz. La decisión surge tras evaluar la proximidad con el evento masivo organizado por el Ayuntamiento en la plaza del Pilar, donde miles de seguidores españoles seguirán el partido en pantalla gigante.

El cambio responde a una encuesta interna, la cercanía de locales como Sala López y Tierra y Fuego, y la prioridad de evitar roces innecesarios. Los organizadores enfatizan que el objetivo es mantener un ambiente de celebración pura, sin provocaciones que puedan alterar la convivencia entre ambas comunidades.
Esta reubicación al otro lado del Ebro refleja una madurez institucional en la gestión de pasiones deportivas. Al separar los puntos de encuentro, se reduce el riesgo de tensiones y se preserva el foco en el fútbol como elemento de integración social en una ciudad con miles de residentes latinoamericanos.
