Héctor Bellerín fue una de las figuras del triunfo del Real Betis por 1-3 ante el Arsenal, en el amistoso de pretemporada disputado en Dublín. El lateral verdiblanco completó los 90 minutos y ejerció como capitán en un encuentro especialmente significativo para él, al enfrentarse al club en el que se formó y desarrolló buena parte de su carrera profesional.
La victoria tuvo un valor añadido para el defensa, que permaneció diez años vinculado al Arsenal, desde los 16 hasta los 26. Marc Bartra e Isco facilitaron que luciera el brazalete en esta ocasión, en un gesto de compañerismo que Bellerín agradeció públicamente después del partido. El jugador interpretó el resultado y, sobre todo, el rendimiento colectivo como una señal positiva dentro de la preparación del equipo bético.
Un partido exigente y abierto en Dublín
Bellerín describió el duelo como un choque equilibrado, con alternativas para ambos conjuntos y un reparto constante de la posesión. “Ha sido muy bonito poder disfrutar de este tipo de partidos que son entretenidos, que el balón y el control están repartidos y hay oportunidades para los dos”, señaló. Su valoración puso el foco en la naturaleza competitiva del amistoso, alejada de un simple ensayo sin exigencia.
El lateral destacó especialmente la respuesta del Betis cuando el Arsenal elevó la dificultad durante la primera mitad. A su juicio, el equipo mostró solidaridad y comunicación en defensa, dos aspectos determinantes para superar los problemas planteados por el conjunto inglés. La capacidad para resolver esas situaciones y la eficacia ante la portería rival permitieron al Betis tomar ventaja en un encuentro en el que ambos equipos dispusieron de fases de dominio.

“El equipo ha hecho un gran partido, me ha gustado mucho la solidaridad y la comunicación de todos, sobre todo en defensa en la primera parte cuando ellos nos han propuesto problemas, los hemos solventado bien y hemos estado efectivos de cara a portería. Todo muy positivo”, explicó Bellerín. Sus palabras reflejan una lectura centrada en el funcionamiento colectivo, más que en la repercusión de imponerse a un rival de la dimensión del Arsenal.
La cautela ante un Arsenal todavía incompleto
El futbolista también introdujo un elemento de prudencia al analizar el contexto del rival. Recordó que al Arsenal aún le faltaban jugadores por incorporarse y que la plantilla no estaba al completo, una circunstancia habitual en los partidos de preparación. Sin embargo, rechazó restar importancia a la actuación del equipo londinense, al que definió como un conjunto trabajado y con una estructura coherente entre la cantera y el primer equipo.
Según Bellerín, esa continuidad en el modelo de juego hacía prever un encuentro complicado. Además, indicó que el Arsenal alineó a muchos titulares durante la primera parte, lo que, en su opinión, aumentó el mérito de la respuesta del Betis. La observación permite situar el 1-3 en su justa medida: el resultado es relevante para la confianza, pero no constituye por sí solo una evaluación definitiva del estado de ambos proyectos, todavía en fase de preparación.
Una pretemporada valorada por el estilo
Más allá de los marcadores, Bellerín aseguró sentirse satisfecho con la evolución del Betis durante la pretemporada. Su valoración se apoya en varios indicadores concretos: el equipo quiere tener el balón, trata de asumir responsabilidad en la construcción, busca ser eficaz en las áreas y mantiene una actitud solidaria cuando debe defender. Para el lateral, esa combinación ofrece una base más significativa que una serie de resultados favorables obtenidos en partidos de carácter no oficial.
“Estoy contento por cómo está yendo la pretemporada, más allá de los resultados, cómo estamos jugando al fútbol, teniendo el balón, siendo efectivos, siendo solidarios al defender, con compañerismo, con ganas de tener la bola, personalidad con el balón y si hacemos eso vamos a estar bien”, afirmó. El mensaje apunta a una idea clara: el rendimiento será sostenible si esos principios se trasladan a la competición oficial y se mantienen frente a rivales con distintos planteamientos.
La referencia a la personalidad con la pelota también revela una de las prioridades que el jugador identifica en el funcionamiento verdiblanco. En un partido abierto como el de Dublín, conservar la iniciativa exige coordinación entre líneas y capacidad para reaccionar tras pérdida. Bellerín vinculó precisamente la posesión con la solidaridad defensiva, dos comportamientos que, en su análisis, no aparecen separados, sino como partes de una misma propuesta colectiva.
El valor personal de volver al Arsenal
La capitanía añadió una dimensión emocional a la noche del defensa. Bellerín explicó que durante la semana habló con Marc Bartra y le pidió que le cediera el brazalete. Agradeció el gesto y calificó a su compañero como “un gran compañero”, al tiempo que reconoció que tenía ganas de asumir esa responsabilidad en un partido tan especial.
El lateral también mencionó la posibilidad de reencontrarse con antiguos compañeros y con Mikel Arteta, figura vinculada a su etapa en el Arsenal. “Es una alegría y estoy agradecido por la oportunidad que me ha dado la vida por disfrutar de este partido”, manifestó. La escena combinó el significado personal de su regreso con una actuación de plena implicación competitiva: Bellerín disputó todo el encuentro, portó el brazalete y terminó celebrando una victoria que el Betis considera útil para consolidar sus sensaciones antes del inicio oficial de la temporada.
