Jude Bellingham volvió a mostrar su lado más controvertido tras la eliminación de Inglaterra ante Argentina en semifinales del Mundial 2026. Tras el 2-1 final, propinó una colleja por la espalda a Valentín Barco, quien celebraba la clasificación sin haber jugado. El incidente confirma una tendencia recurrente en el centrocampista del Real Madrid cuando su equipo pierde.

El mismo comportamiento ya apareció en la final de Copa del Rey de 2025, donde se negó a saludar a los jugadores del Barcelona tras la remontada azulgrana. Esa negativa se sumó a protestas airadas al árbitro que terminaron en roja directa. Meses después, un mensaje en Instagram dirigido a Lamine Yamal fue respondido con precisión por el propio extremo cuando el Barcelona conquistó la Liga.
Estos episodios revelan un patrón claro: Bellingham responde con agresividad o desdén ante la derrota, mientras mantiene una imagen distinta en la victoria. La salida del Mundial contrasta con la de Harry Kane, quien abrazó a Messi tras la eliminatoria. La diferencia subraya cómo la gestión emocional puede marcar la diferencia entre talento individual y madurez profesional.
