La tensión entre Tom Brady y Logan Paul alcanzó un punto crítico durante el Fanatics Fest. El ex quarterback de la NFL golpeó al luchador en un momento de confrontación pública, lo que obligó a la intervención de Karl-Anthony Towns y el personal del evento para separarlos. La WWE amplificó el incidente al compartir el vídeo en sus redes, convirtiéndolo en tendencia inmediata.

Las respuestas en X profundizaron la enemistad. Paul acusó a Brady de dar un mal ejemplo a los niños tras burlarse de su victoria en flag football, mientras que el ex quarterback lo calificó de “nerd” e “imbécil” y prometió intentarlo de nuevo. Este choque es la continuación de un conflicto que comenzó en la semana de la Super Bowl, cuando Brady cuestionó la condición de atleta de Paul por competir en la WWE.
¿Montaje o rivalidad real?
Los vídeos virales han alimentado la teoría de que el incidente forma parte de una estrategia de la WWE. La especulación gana peso tras las declaraciones de Brady el día anterior, cuando expresó abiertamente su deseo de incorporarse a una trama de la compañía durante una transmisión con Cody Rhodes. El ex quarterback afirmó necesitar una invitación de Nick Khan para demostrar que aún conserva capacidad atlética tras su retirada del fútbol americano. Esta coincidencia temporal sugiere que el altercado podría estar calculado para generar interés comercial en torno a una posible participación de Brady en la WWE.
