Tras la temporada 2025/26, Valencia Basket afronta una reconstrucción total tras la salida de diez jugadores y el entrenador Pedro Martínez. Esta situación obliga al club a completar urgentemente su juego interior, donde ya cuenta con Dylan Osetkowski pero requiere al menos dos perfiles versátiles más para compensar las bajas de Jaime Pradilla, Braxton Key y Matt Costello.
La salida masiva marca el punto de partida
La marcha simultánea de diez jugadores junto al técnico anterior representa un cambio estructural profundo. Cada salida individual habría exigido ajustes puntuales, pero la acumulación genera una plantilla que debe reconstruirse desde la base. El club ha respondido con cuatro incorporaciones iniciales: Gonzalo Corbalán, TJ Shorts, Dylan Osetkowski y Mario Saint-Supéry. Estos movimientos cubren parcialmente el perímetro, sin embargo dejan expuesta la zona interior.

El interés por Mikael Jantunen y la entrada del Real Madrid
Mikael Jantunen aparece como candidato principal por su perfil de ala-pívot versátil y su reciente rescisión con Fenerbahçe. Valencia Basket lo había priorizado tras la marcha de Pradilla, pero la llegada del Real Madrid, impulsada por el propio Martínez, eleva la competencia. Esta intervención revela cómo los grandes clubes pueden alterar mercados secundarios mediante relaciones personales con técnicos recién incorporados.
Perspectivas de la dirección deportiva frente a las exigencias del nuevo entrenador
La dirección deportiva busca interiores con capacidad de alternar posiciones de cuatro y cinco, priorizando movilidad y versatilidad por encima de estatura pura. Xavi Albert, por su parte, necesita piezas que encajen en sistemas de rotación flexible donde los aleros altos participen tanto en bloqueos como en espacios abiertos. Esta divergencia de criterios puede generar tensiones si los perfiles disponibles no satisfacen simultáneamente ambas visiones.
Impacto en la competitividad de la liga ACB
La reconstrucción de Valencia Basket afecta el equilibrio de la competición. Un equipo campeón que pierde la mayoría de su roster introduce incertidumbre en la próxima temporada. Clubes medianos ven una oportunidad para reducir la distancia, mientras que equipos con plantillas estables pueden capitalizar la falta de cohesión inicial del nuevo grupo valenciano. El mercado de fichajes se convierte así en un factor determinante para la distribución del poder en la liga.
Escenarios de riesgo en la planificación actual
Si Valencia Basket no cierra al menos dos interiores antes del inicio de pretemporada, la rotación podría depender excesivamente de Osetkowski y de pívots menos adaptados al rol de cuatro. Esta dependencia aumenta el riesgo de lesiones por sobrecarga y limita las opciones tácticas ante defensas que cierran el pintado. Además, la falta de tiempo de adaptación entre los nuevos fichajes y el resto de la plantilla puede retrasar la formación de automatismos necesarios para competir en Euroliga o en competiciones nacionales.
Posibles evoluciones del mercado hasta el cierre
Quedan semanas de mercado y Valencia Basket sigue monitorizando alternativas más allá de Jantunen. Perfiles procedentes de ligas secundarias europeas o jugadores con contratos cortos en otros clubes ACB podrían surgir si las negociaciones principales se estancan. La clave reside en anticipar movimientos de otros equipos que liberen piezas compatibles con el sistema de Albert, evitando así una reconstrucción incompleta que comprometa los objetivos de la temporada entrante.
