Gianluigi Buffon ha elevado el tono contra la Federación Italiana de Fútbol tras la nueva crisis de la selección, agravada por la eliminación ante Bosnia en la repesca mundialista. El exguardameta, que también dejó su cargo federativo, sostiene que el fútbol italiano acumula años de discursos sin un proyecto capaz de revertir su pérdida de peso internacional.

Una crisis que va más allá del banquillo
Buffon describió a la Serie A como «quizás la quinta liga de Europa» y criticó que se haya convertido en una competición de transición para jóvenes de grandes clubes extranjeros. A su juicio, el problema no es la falta de talento italiano, pues varios futbolistas nacionales destacan incluso en la Premier League, sino la incapacidad del sistema para ofrecerles espacio y asumir que el fútbol ha cambiado radicalmente en las últimas dos décadas.
El diagnóstico se apoya en una caída prolongada: Italia ganó la Eurocopa de 2021, pero no se clasificó para el Mundial de Catar y encadenó ausencias en las tres últimas Copas del Mundo desde Brasil 2014. Para Buffon, esos resultados reflejan una crisis estructural que no puede resolverse únicamente con un cambio de entrenador. La designación de Roberto Mancini, sin embargo, le parece adecuada por su estilo y por la experiencia que ya demostró al frente de la Azzurra.
El excapitán también rebajó las expectativas sobre una eventual llegada de Pep Guardiola. Su prestigio habría generado un impulso inmediato, pero no garantizaría resultados, porque dirigir una selección exige gestionar ciclos breves, poco entrenamiento y una identidad construida con recursos limitados. Asimismo, defendió a Andrea Pirlo y calificó de maniobra política el intento de desacreditarlo durante las negociaciones.
Sus críticas alcanzaron además a la UEFA y la FIFA. Buffon advirtió contra una influencia excesiva de la inversión privada en el Mundial y reclamó decisiones firmes cuando se cruzan ciertos límites. Su mensaje sitúa el problema italiano dentro de un debate mayor: recuperar competitividad exige reformas sostenidas, no solo nombres reconocidos en el banquillo.
