El Ayuntamiento de Burgos dará su visto bueno municipal para que el Rayo Vallecano dispute sus partidos en el Estadio Municipal de El Plantío mientras permanezca cerrado su campo de Vallecas. La única condición planteada por la alcaldesa, Cristina Ayala, es que el club madrileño formalice la solicitud de alquiler de la instalación.

El Rayo no podrá utilizar su estadio durante al menos dos meses después de que la Comunidad de Madrid retirara la concesión por deficiencias de seguridad y falta de mantenimiento. La medida obliga al conjunto franjirrojo a buscar una sede alternativa y ha situado a Burgos como una de las opciones principales, aunque la propuesta ha generado rechazo entre parte de su afición.
El acuerdo depende del marco legal
La llegada del Rayo no puede resolverse únicamente con la autorización municipal. El Plantío cuenta con una concesión demanial vigente a favor del Burgos CF, que mantiene el uso exclusivo del recinto. Por ello, cualquier cesión temporal deberá encajarse en la renegociación prevista para futuras obras o mediante una fórmula que permita compatibilizar ambas actividades sin alterar los derechos del club burgalés.
Ayala ha dejado claro que el consistorio está dispuesto a facilitar el acuerdo, ya sea para toda la temporada o solo durante una parte de ella. “Estaremos encantados” de recibir al Rayo, afirmó la alcaldesa, siempre que la entidad presente formalmente su petición. El mensaje político es favorable, pero el desenlace dependerá ahora de las condiciones económicas, del calendario y del entendimiento entre los dos clubes.
Mientras tanto, aficionados y asociaciones vinculadas al Rayo, entre ellas ADRV, han anunciado protestas y han advertido de que no viajarán a Burgos para apoyar al equipo. La eventual mudanza resolvería una urgencia operativa del club, pero también abriría un problema de identidad y ambiente en los partidos como local. El Plantío aparece así como una solución viable, aunque todavía no definitiva.
