Carlos Gimeno rozó el podio en los Europeos de París, pero un error en el último salto lo dejó en cuarta posición, a solo cuatro puntos del bronce. El español había llegado a la final como líder tras el primer salto y con opciones reales de medalla, en una prueba marcada por la reducción de la plataforma de 27 a 20 metros, un cambio que elevó la exigencia técnica y penalizó cualquier mínimo fallo.

La presión decidió la prueba. Gimeno no pudo cerrar con limpieza su cuádruple mortal carpado hacia atrás, mientras Catalin Preda sostuvo el mayor riesgo y se llevó el oro con 411,60 puntos. Andrea Barnaba fue plata con 386 y Gary Hunt cerró el podio con 382,50. Para el subcampeón mundial, la derrota duele más porque confirma un patrón: vuelve a quedarse muy cerca de una gran medalla internacional, pero sin la precisión final que separa la plata o el bronce del cuarto puesto.
