La SD Compostela arrancó su pretemporada con una derrota clara por 0-4 frente al Deportivo de A Coruña en el Vero Boquete. El encuentro sirvió como examen exigente ante un rival de categoría superior que llegó más rodado y controló el ritmo desde el inicio.
El partido comenzó con un gesto emotivo: Samu Rodríguez salió de capitán para recibir el homenaje del club y la afición antes de abandonar el campo entre aplausos. Tras ese momento, el Deportivo impuso posesión larga y presión alta que obligó al Compostela a jugar con prisas desde atrás.

El primer gol llegó en el minuto 18 tras un centro preciso de Luismi que Teun Gijselhart remató sin oposición. El Compostela mantuvo el orden defensivo durante largos tramos y evitó que el rival generase claras ocasiones hasta el descanso, aunque careció de peso ofensivo propio.
Prueba útil para el futuro
En la segunda mitad, los cambios masivos transformaron el partido. Varios canteranos del Compostela saltaron al césped y el Deportivo amplió la ventaja con dos goles de Zaka. El resultado final no oculta el valor de la prueba: el Compostela repartió minutos, probó a jóvenes y midió su nivel ante un equipo más consolidado.
Esta derrota ofrece datos claros sobre las necesidades del equipo picheleiro. La solidez defensiva se mantuvo en fases del partido, pero la falta de posesión y la dificultad para generar juego indican que el trabajo de pretemporada debe centrarse en la salida de balón y la transición. El Compostela sale con experiencia útil de su primer examen.
