El Granada abrió su pretemporada con un empate 1-1 ante el Juventud de Torremolinos en un partido que sirvió para probar a varios canteranos bajo las órdenes de Pacheta. Sin fichajes destacados en el once inicial y con la ausencia de Raúl Lizoain, el técnico apostó por talento de la cantera para cubrir las lagunas actuales de la plantilla.

El tanto de Zinebi en la segunda mitad, tras un error rival y un disparo preciso, evitó la derrota y puso en valor la política de dar minutos a los jóvenes. La presencia del futuro CEO Ignacio Beristain en el palco añade contexto institucional a un inicio marcado por la austeridad y la necesidad de soluciones internas. Este empate revela tanto las carencias defensivas como el potencial inmediato de la cantera para resolver situaciones complicadas.
