La final del Mundial 2026 enfrentará a Argentina, campeona vigente de la Copa América, contra España, monarca de la Eurocopa, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Este duelo marca la primera vez que dos campeones continentales vigentes se miden en una definición mundialista, un hecho sin precedentes desde que el formato actual existe.

El escenario elegido, a 18 kilómetros de Manhattan, revive una coincidencia histórica: la última final entre selecciones hispanohablantes ocurrió en Uruguay 1930. Además, Lionel Scaloni se cruzará con su antiguo profesor de la UEFA Pro, Luis de la Fuente, lo que añade una capa personal al banquillo español.
El trofeo que levantará el campeón sigue reglas estrictas: mide 36 centímetros, pesa poco más de seis kilos y está fabricado en oro de 18 quilates. Diseñado por el italiano Silvio Gazzaniga, representa dos figuras que sostienen el planeta. El ganador solo lo conservará durante la ceremonia antes de devolverlo a la FIFA, una práctica que protege la pieza original desde 1974.
Argentina llega como número uno del ranking FIFA, pero ninguna selección que inició un Mundial en esa posición ha logrado el título desde 1993. España, por su parte, busca romper una sequía de 16 años. Ambos equipos cargan con el peso de la historia y la presión de levantar un símbolo que trasciende el resultado deportivo.
