Aldosivi atraviesa un 2026 muy por debajo de las expectativas: ocupa puestos de descenso directo y todavía no logró ganar en el Torneo Clausura. La derrota del domingo ante Gimnasia, en el estadio José María Minella, profundizó la preocupación y llevó a Israel Damonte a centrar parte de su análisis en el arbitraje de Luis Lobo Medina.
El entrenador sostuvo que varias decisiones condicionaron el desarrollo del partido y reclamó mayor equilibrio, aunque aclaró que no pretende recibir ayudas. “Me doy cuenta de ese tipo de situaciones, eso te desgasta”, afirmó. Su crítica no se limitó al encuentro ante Gimnasia: también recordó el gol de River en la Copa Argentina, precedido —según su interpretación— por una falta contra Rochi González, y la caída por 1-0 frente a Barracas Central.

Una queja que excede un partido
Damonte cuestionó especialmente los criterios aplicados durante el tiempo añadido y las tarjetas. Recordó que, en un antecedente de su etapa en Sarmiento, un árbitro había agregado seis minutos con su equipo en ventaja y luego extendió aún más el partido, hasta permitir el empate. Para el técnico, esos episodios alimentan la sensación de que resulta “fácil animarse contra nosotros”.
La protesta aparece en un contexto delicado: Aldosivi no consigue trasladar al campeonato local el impulso de haber eliminado a River y cada punto tiene peso directo en la lucha por la permanencia. Aunque Damonte reconoció que los árbitros no son responsables de todos los resultados, considera que sus decisiones aumentan la dificultad para un equipo que ya compite bajo presión.
El conjunto marplatense tendrá una oportunidad inmediata para reaccionar el próximo viernes, cuando visite a Rosario Central. Más allá de la discusión arbitral, el desafío será convertir el malestar en rendimiento: Aldosivi necesita sumar y mejorar su juego para evitar que la pelea por el descenso quede definida por una crisis prolongada.
