Dani Ceballos continúa sin equipo para la próxima temporada, varias semanas después de rescindir el año de contrato que le quedaba con el Real Madrid. El centrocampista utrerano prioriza regresar al Betis, nueve años después de su salida, hasta el punto de estar dispuesto a renunciar al primer escalón salarial de la plantilla.
El límite salarial frena el regreso
El principal obstáculo no es la voluntad del futbolista, sino la capacidad económica del club verdiblanco. El Betis no dispone actualmente de margen para ofrecerle ni siquiera la mitad de los aproximadamente cinco millones de euros netos que percibía en Chamartín. Para concretar la operación, la entidad necesita aligerar la plantilla o generar espacio mediante una venta.

Ceballos ya ha rechazado una propuesta del Ajax, considerada muy atractiva en lo económico, porque esperaba que el Betis pudiera abrirle una puerta. Mientras tanto, su nuevo representante, Lian Sports, dirigido por el agente albanés Fali Ramadani, sondea ofertas de otros clubes europeos y de Oriente Medio. La decisión refleja una prioridad deportiva y sentimental clara, pero también aumenta el riesgo de que la espera termine cerrando alternativas importantes.
El Betis ha pedido a los representantes del jugador que le comuniquen cualquier movimiento, consciente de que la operación depende de factores externos. La prioridad inmediata del club es incorporar a un delantero de nivel, cedido o traspasado, mientras la imposibilidad de desprenderse por ahora del colombiano Nelson Deossa reduce todavía más su margen financiero. El regreso a la Champions, 21 años después, eleva las exigencias de la plantilla, pero no resuelve automáticamente las limitaciones salariales. Ceballos cumplirá 30 años este viernes y deberá decidir cuánto tiempo puede sostener su apuesta por Heliópolis.
