El Inter de Milán incorporó a Nicolás González a su lista de posibles refuerzos para reemplazar a Denzel Dumfries. El extremo argentino regresó a la Juventus luego de que el Atlético de Madrid dejara vencer la opción de compra fijada en 32 millones de euros, y ahora vuelve a estar disponible en el mercado.

Según medios italianos, el club de Milán pretende negociar una cifra cercana a los 27 millones de euros, aunque la Juventus busca sostener un valor mínimo similar. La cautela del Inter responde también a que analiza una alternativa: el francés Moussa Diaby, actualmente en el Al-Ittihad. El club saudí exigiría entre 35 y 40 millones por su salida, un costo que vuelve más atractiva la operación por González.
Un mercado condicionado por el rendimiento
El Mundial 2026 no elevó de manera decisiva la cotización del argentino: disputó siete de los ocho partidos, acumuló 257 minutos y no registró goles ni asistencias. Sin embargo, su aporte defensivo y ofensivo mantuvo la consideración de Lionel Scaloni. El principal interrogante para el Inter pasa por su adaptación y por los antecedentes de tensión con la hinchada de la Juventus.
González cuenta, de todos modos, con argumentos deportivos. En la Fiorentina jugó 125 partidos, marcó 38 goles y dio 19 asistencias. Durante su préstamo al Atlético disputó 24 encuentros y convirtió cinco tantos, aunque las lesiones limitaron su continuidad. El argentino permanece de vacaciones mientras espera una definición que le permita seguir en la élite y regresar a la Champions League.
El Inter también avanza por otro argentino: Cristian Romero. La institución habría acordado con el Tottenham un traspaso de 40 millones de euros y solo resta cerrar el contrato del defensor. El Barcelona y el Atlético de Madrid también lo pretenden, pero la presencia de Lautaro Martínez y su anterior experiencia en el fútbol italiano favorecen la llegada del capitán argentino.
