Sergi Darder ha confirmado que seguirá en el Mallorca pese al descenso a Segunda y a las ofertas recibidas de clubes de Primera y del extranjero. El centrocampista asegura que su decisión responde a la confianza en el nuevo proyecto y a la voluntad de asumir la responsabilidad tras una temporada que terminó con el equipo en una situación crítica.
Un proyecto que recupera estabilidad
El futbolista reconoce que hace un mes predominaban el pesimismo y el dolor, agravados por la salida de Martín Demichelis, pero sostiene que la llegada de Luis García ha cambiado el ambiente. Darder conoce al técnico de su etapa en el Espanyol y valora especialmente que potencie sus virtudes en una posición de mayor riesgo táctico.

Darder considera que el Mallorca dispone de una de las mejores plantillas de la categoría, aunque advierte de que el talento no bastará en una Segunda División marcada por la máxima igualdad. En su análisis del mercado, apunta que todavía podrían ser necesarios un centrocampista defensivo, refuerzos ofensivos y otro lateral si se producen más salidas.
Su mensaje más contundente se dirige a los jugadores que no estén plenamente comprometidos: “El que tiene un 10% de la cabeza fuera, mejor que se vaya”. El mallorquín entiende que partidos aparentemente menores, como las visitas a Burgos o Ceuta, exigirán esfuerzo y disciplina, incluso si el equipo apenas dispone de ocasiones para lucirse.
La unidad, condición para volver
Sobre Demichelis, Darder admite que era comprensible aceptar una oferta de un club de Champions, pero critica la falta de coherencia entre el discurso de unión y la decisión final. La incertidumbre afectó al vestuario y al club, aunque el nuevo entrenador ha permitido recuperar parte de la confianza. El centrocampista prevé una temporada exigente, pero cree que el Mallorca puede acostumbrarse a ganar si mantiene unido al entorno y acepta que el ascenso requerirá sufrimiento.
