La segunda jornada del Abierto Británico en Royal Birkdale dejó un escenario cargado de registros históricos y tensiones regulatorias. Lucas Herbert y Sam Burns firmaron sendas tarjetas de 62 golpes, igualando el récord de un grande, mientras Bryson DeChambeau recibía una penalización de dos golpes por mejorar inadvertidamente la trayectoria de su swing en el hoyo cinco. Jon Rahm sumó un aviso oficial por lanzar su palo tras un mal golpe de salida. Estos hechos, ocurridos en horas de crepúsculo sin público, reconfiguran la clasificación y plantean interrogantes sobre la aplicación de las reglas en el golf de links.
Las rondas de 62 que igualan historia
Herbert y Burns alcanzaron el 8 bajo par en condiciones de links donde el viento y la hierba alta suelen castigar cualquier error. Herbert falló un putt de cinco pies para par en el 18 que le habría dado 61, y expresó una mezcla de orgullo por figurar entre los seis jugadores que han logrado 62 en un major junto con la frustración por el resultado final. Burns, por su parte, embocó desde un búnker en el 18 para sumar su tercer birdie consecutivo, sin saber inicialmente que igualaba el récord. Ambos casos ilustran cómo el golf moderno permite puntuaciones bajas incluso en campos exigentes cuando la precisión con el putter y la estrategia de approach se alinean.
La infracción de DeChambeau en el hoyo cinco
DeChambeau llegó al final de su ronda con 66 golpes y a un solo golpe de la cabeza. Sin embargo, los oficiales revisaron su posición en la hierba alta a la derecha del hoyo de 321 yardas. Determinaron que el jugador había aplastado una sección de hierba durante sus movimientos para definir el stance, lo que mejoró potencialmente su backswing. Grant Moir, director ejecutivo de gobernanza del R&A, explicó que la Regla 8 exige tomar la acción menos intrusiva posible y que la mejora, aunque involuntaria, genera penalización. La tarjeta pasó a 68 y DeChambeau quedó a tres golpes de Herbert. El jugador se retiró al campo de prácticas hasta la medianoche y, en X, manifestó su desacuerdo sin entrar en más detalles.

El aviso a Rahm y la presión sobre la conducta
Jon Rahm falló un putt de birdie de cuatro pies en el 18 y firmó 67, quedando a cuatro golpes. Durante la ronda lanzó su palo tras un mal golpe de salida y recibió una advertencia oficial. El español reconoció que no puede alterar su intensidad competitiva, pero admitió que debe evitar repeticiones que deriven en penalizaciones de dos golpes. Este episodio muestra cómo la conducta en el campo sigue siendo un factor de riesgo incluso para jugadores experimentados en un torneo donde la visibilidad mediática amplifica cualquier gesto.
El impacto en la clasificación y los contendientes
Tras las dos rondas el corte quedó en 141 (+1). Dieciséis jugadores se encuentran a cuatro golpes o menos de Herbert, entre ellos Scottie Scheffler (68), Cameron Young (67), Tommy Fleetwood (67) y Jackson Suber (69). Scheffler destacó que sigue generando oportunidades y que la consistencia en los próximos días podría colocarlo en posición favorable. La ausencia de Matt Fitzpatrick y Justin Rose entre los que superaron el corte reduce las opciones locales y concentra la atención en jugadores que han demostrado adaptabilidad al golf de links.
Perspectivas de jugadores, oficiales y organización
Desde el punto de vista de DeChambeau, la decisión representa una aplicación estricta que afecta su estilo de poder y su preparación mental para el fin de semana. Los oficiales del R&A defienden la objetividad de la regla, independientemente de la intención. Herbert y Burns, por otro lado, celebran haber entrado en la historia sin verse involucrados en controversias regulatorias. La organización del torneo debe equilibrar la integridad de las normas con la necesidad de mantener el espectáculo atractivo para públicos y patrocinadores, especialmente cuando un jugador de alto perfil como DeChambeau reduce su interacción con los medios.
Tendencias futuras en la aplicación de reglas
La visibilidad de los casos como el de DeChambeau podría acelerar el uso de revisiones en tiempo real y mayor formación sobre la Regla 8 para jugadores que priorizan la distancia. Al mismo tiempo, el crecimiento de canales propios de contenido, como el de YouTube de DeChambeau, reduce la dependencia de las conferencias de prensa tradicionales y permite a los atletas controlar el mensaje. Esto podría llevar a que más jugadores opten por comunicados breves en redes sociales tras incidentes controvertidos, alterando la dinámica informativa de los grandes torneos.
Riesgos para la integridad y la imagen del golf
Una penalización controvertida en un major genera debate sobre si las reglas actuales penalizan excesivamente a los jugadores de potencia en campos de links. Si varios casos similares se acumulan, podría surgir presión para revisar la redacción de la Regla 8 o introducir mayor margen para interpretaciones subjetivas. Además, la frustración expresada por DeChambeau y el aviso a Rahm evidencian que la tensión emocional sigue presente; una nueva infracción de conducta podría derivar en sanciones más severas y afectar la percepción pública de deportividad en el circuito profesional.
