El Deportivo ha definido por ahora su línea de ataque para la próxima temporada en Primera División. Fernando Soriano confirmó el martes que, salvo alguna salida inesperada, los delanteros centro disponibles serán Aubameyang, Zakaria Eddahchouri y Bil Nsongo, mientras que en las bandas solo cuentan con ficha de primer equipo Yeremay Hernández y David Mella. Esta configuración deja a la parcela ofensiva con una responsabilidad clara: alcanzar como mínimo los 20 goles en Liga para evitar los precedentes negativos que han marcado a otros equipos en los últimos años.
Composición actual del ataque deportivista
La plantilla ofensiva del club gallego reúne a cinco futbolistas con roles definidos. Yeremay y Mella aportan velocidad y desequilibrio por las bandas, mientras que Eddachouri, Bil y Aubameyang se encargan de la finalización en el área. Bouldini queda al margen de los planes del entrenador. Entre todos ellos sumaron 44 goles la temporada pasada, aunque cinco de esas anotaciones se produjeron en Segunda División y la contribución de Aubameyang llegó desde la Ligue 1. Ninguno de los jugadores a excepción del gabonés ha disputado todavía una campaña completa en la máxima categoría española, lo que añade incertidumbre al rendimiento esperado.
Lecciones de los últimos cinco cursos
Los datos de las últimas cinco temporadas en Primera revelan un patrón consistente. El 84 por ciento de los equipos lograron al menos 20 goles desde su línea delantera. Entre aquellos que se quedaron por debajo de esa cifra, el 37,5 por ciento terminó descendiendo. Los casos de Oviedo, Leganés, Valladolid en dos ocasiones, Cádiz y Alavés ilustran cómo una producción goleadora limitada suele convertirse en un factor determinante para la pérdida de categoría, especialmente cuando no se compensa con una defensa especialmente sólida.
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Aun así, existen excepciones que demuestran que la regla no es absoluta. El Getafe marcó solo 17 y 16 goles en las dos últimas campañas y logró mantener la categoría, incluso clasificándose para la Conference League en la más reciente. Estos ejemplos muestran que una organización defensiva compacta puede mitigar parcialmente la falta de gol, aunque la tendencia general indica que las plantillas que alcanzan los 20 tantos parten con una ventaja estructural significativa.
El mercado y las opciones pendientes
El club había seguido de cerca a Fede Viñas, quien anotó nueve goles con el Oviedo la pasada temporada. Sin embargo, el delantero uruguayo se marchó finalmente al Toluca mexicano por once millones de euros. Esta salida del mercado reduce las alternativas inmediatas para reforzar la punta de lanza. Cualquier incorporación adicional en las bandas dependerá de las salidas que se produzcan en las próximas semanas y de la capacidad del club para ajustar el presupuesto sin comprometer otras posiciones.
Implicaciones para la permanencia
La experiencia acumulada en Primera sugiere que los 20 goles no garantizan la salvación, pero su ausencia genera un déficit difícil de compensar en la mayoría de los casos. Los equipos que han descendido con delanteras poco productivas suelen acumular puntos insuficientes precisamente por la escasa capacidad de definir en los momentos clave. Para el Deportivo, la adaptación de sus atacantes a la élite española y la posible llegada de algún refuerzo complementario determinarán si la línea ofensiva cumple con el umbral mínimo que históricamente separa a los equipos que se mantienen de aquellos que luchan por evitar el descenso.
El calendario de pretemporada y los primeros partidos oficiales ofrecerán las primeras señales sobre la capacidad real de esta delantera para generar ocasiones y materializarlas. Mientras tanto, la dirección deportiva mantiene abierta la posibilidad de ajustar la plantilla antes del cierre del mercado, consciente de que la producción goleadora seguirá siendo uno de los indicadores más vigilados durante la temporada.
