Unai Gómez lleva dos semanas en Italia y ya percibe que su nueva etapa en el Udinese exige un nivel de preparación física superior al que conocía en Lezama. El centrocampista vizcaíno, que llegó procedente del Athletic Club, ha expresado su sorpresa ante la intensidad de los entrenamientos italianos durante una entrevista concedida a Radio Marca. Esta transición, que comenzó con dobles sesiones diarias y un mayor volumen de trabajo en el gimnasio, marca un cambio notable en su rutina profesional.
Las primeras semanas en Udine y el choque de metodologías
Desde su aterrizaje en Italia, Gómez ha participado en una pretemporada que prioriza la resistencia y la alta intensidad medida mediante dispositivos GPS. Los entrenadores del Udinese exigen un seguimiento constante de kilómetros recorridos y picos de esfuerzo, algo que el jugador describe como claramente distinto a los métodos empleados en Bilbao. Esta diferencia no solo afecta el volumen de trabajo, sino también la recuperación entre sesiones, donde el contraste pre y post entrenamiento resulta más acusado.
El futbolista ha señalado que el cambio le está costando un esfuerzo considerable, aunque entiende que forma parte del proceso necesario para adaptarse a un nuevo campeonato. El Udinese, club que también cuenta con el mediocampista Oier Zarraga, mantiene una estructura de preparación orientada a la competición italiana, donde el aspecto físico suele marcar diferencias decisivas en partidos largos y de ritmo elevado.

Autocrítica sobre su etapa en el Athletic
En la misma conversación, Gómez se mostró especialmente crítico con su rendimiento anterior en el Athletic. Reconoció que había terminado por convertirse en un jugador centrado principalmente en la carrera sin balón, sin explotar del todo sus posibilidades con el esférico en los pies. Para revertir esa tendencia, el centrocampista se ha fijado objetivos concretos como mejorar sus cifras goleadoras en la próxima temporada.
Esta reflexión surge tras una etapa en la que sintió estancamiento personal. Antes del cierre del mercado, el jugador consultó con sus compañeros y decidió aceptar la oferta italiana tras valorarla junto a su familia y su representante. El cambio de aires responde a la necesidad de romper con una dinámica que limitaba su desarrollo y de buscar un entorno donde pueda aportar más en facetas ofensivas.
El papel de Oier Zarraga y los vínculos con Lezama
La presencia de Oier Zarraga en el mismo equipo ha facilitado la adaptación inicial. Gómez y Zarraga se conocen desde la infancia, cuando compartían trayectos en taxi para acudir a entrenamientos juveniles. Esta relación de larga data proporciona un apoyo práctico y emocional que el propio Gómez ha valorado positivamente, describiendo a su compañero como una persona de gran fiabilidad.
Aun así, el centrocampista reconoce que echa de menos el entorno de Lezama. Destaca el sentido de familia que impera en el Athletic y cómo este se manifiesta especialmente en momentos de dificultad, como las lesiones prolongadas. Pone como ejemplo el caso de Nico Williams, quien superó una temporada complicada gracias al respaldo colectivo del club.
Valoraciones sobre los campeones del mundo y el recuerdo de la gabarra
Gómez también dedicó palabras de reconocimiento a sus excompañeros que lograron el título mundial. En el caso de Nico Williams, subrayó que el trabajo realizado fuera de los focos justificó el premio final tras una campaña marcada por problemas físicos. Respecto a Unai Simón, valoró su capacidad para generar superioridad numérica con salidas de balón arriesgadas, recordando que en determinadas jugadas solo su posición evita duelos directos contra delanteros de élite.
El guardameta, según Gómez, mantiene la misma personalidad tranquila y solidaria que mostraba en Bilbao. El jugador no considera sorprendente que Simón fuera elegido como mejor portero del torneo, ya que su rendimiento responde a cualidades que ya eran evidentes en el día a día del vestuario.
Antes de concluir la entrevista, Gómez evocó su momento más memorable con el Athletic: el trayecto en la gabarra tras una victoria importante. Ese recorrido por la ría, que superó las expectativas previas, permanece como un recuerdo imborrable que resume el vínculo emocional con el club de su tierra.
La trayectoria de Gómez en Italia dependerá en gran medida de cómo gestione esta exigencia física inicial y de su capacidad para traducir el nuevo contexto en mejoras concretas en su rendimiento. El Udinese ofrece un escenario distinto que podría permitirle ampliar su repertorio, siempre que logre equilibrar la adaptación con la recuperación necesaria para mantener el nivel durante toda la temporada.
