Las restricciones sanitarias por dermatosis nodular contagiosa han alcanzado por primera vez las plazas de toros de Huesca y Barbastro. Los festejos programados para agosto y septiembre quedan sujetos a un protocolo que prohíbe el movimiento de reses sin certificación oficial de fincas libres de virus, vacunación previa y ausencia de síntomas.

Los toros sobreros no pueden regresar directamente a sus explotaciones si la plaza se encuentra en zona de vigilancia. Deben cumplir 28 días de aislamiento en instalaciones autorizadas de Aragón. Esta medida, ya aplicada en los Sanfermines, introduce un precedente que obliga a ganaderos y organizadores a planificar con mayor antelación y a asumir costes adicionales de cuarentena y transporte certificado.
El nuevo marco sanitario añade complejidad logística al sector taurino sin alterar el calendario de corridas, pero evidencia cómo las emergencias zoosanitarias pueden condicionar la actividad tradicional en zonas de protección.
